Planeta Mujer

Retrato: once mujeres que sobreviven en Gaza

Haana, Ghada, Amira, Mona, Kamelia, Ibtisam… son mujeres y viven en Gaza. No solo comparten esto. Todas han vivido tres guerras, diez años de bloqueo [se cumplen este mes] y perdieron total o parcialmente su actividad económica durante la última guerra, la de 2014. Tienen algo más en común muy importante: son cabeza de familia (algunas monoparentales). Lo cual no siempre es fácil para una mujer en una sociedad como la de la Franja de Gaza. Además, las restricciones y el acceso limitado de la población palestina al agua, a una vivienda adecuada, a la tierra y a medios de subsistencia dificultan seriamente el crecimiento socioeconómico de las comunidades. La reconstrucción, que se opera en todos los ámbitos, es progresiva. Una escuela en Khan Yunis fue, por ejemplo, rehabilitada tras los daños sufridos en la última guerra.

 

Estas mujeres han sido apoyadas por Acción contra el Hambre a través de un proyecto centrado en la recuperación económica de 160 hogares encabezados por mujeres. Reforzado además con fondos de la Comisión Europea y del Fondo Humanitario (en el que participa España), estas mujeres de las poblaciones de Ráfah y Deir Al-Balah recibieron ayuda para reconstruir actividades tan dispares como un estudio fotográfico, un negocio del alquiler de sillas, una granja de ovejas o una peluquería. Nada menos que el 80% de los habitantes de Gaza (2 millones) depende de la ayuda externa en la actualidad. Algunas de ellas han recuperado su rebaño gracias a la organización. Y sobre todo la esperanza de seguir avanzando y luchando por sus sueños y proyectos.

 

Realizaron un plan de negocio completo en tres fases. "Hoy no solo están alimentando a sus familias, muchas tienen ya planes de expansión y se ven lo suficientemente seguras para hacerlo", explica Elena Dikomitis, del equipo de Acción contra el Hambre en Gaza y coordinadora del proyecto. La unión de estas supervivientes es clave para el avance.

 

La idea es garantizar la prestación de servicios básicos a las poblaciones vulnerables, con el fin de lograr la igualdad de género. En estas páginas nos cuentan sus personales historias de superación y supervivencia.