Cómo detectar que tu pareja te está mintiendo gracias a la expresión corporal

Los códigos de la comunicación no verbal proporcionan información muy valiosa sobre el comportamiento de las personas y el estado de las relaciones.

Saber descifrar el lenguaje corporal nos puede llevar a analizar con precisión el comportamiento y el carácter de una persona. De hecho, estas técnicas de comunicación no verbal que descodifican posturas y gestos de los que muchas veces no somos conscientes se utilizan en procesos de selección de personal, como estrategias de venta, forman parte de la resolución de muchos conflictos y también sirven para detectar engaños.

Establecer el nivel de sinceridad de un testimonio es una tarea minuciosa de la que se encargan los analistas profesionales. Este protocolo combina el análisis del comportamiento no verbal y el análisis del contenido de la declaración con técnicas de la entrevista cognitiva. Sin embargo, aunque este cóctel experto es difícil de manejar en primera instancia, lo cierto es que existen algunas pautas sencillas y sutiles aptas para principiantes que quieran aprender a detectar si quien tienen delante no está siendo todo lo honesto que se espera.

Saber examinar de manera experta los aspectos del lenguaje corporal - desde la expresión facial y el movimiento, hasta la postura y el comportamiento corporal, y otros elementos como el tono de voz y el contenido del discurso - pueden ayudarnos a obtener una imagen completa de forma rápida y eficiente que nos sirva para anticipar nuestras reacciones y decisiones. Y todo esto sin que la persona que está siendo analizada se dé cuenta, a no ser que también domine todas estas técnicas y posea un control absoluto sobre su cuerpo.

Por tanto, aunque las señales de que alguien nos está mintiendo no siempre son fáciles de descifrar y, desafortunadamente, no hay manera de determinar si alguien está siendo sincero o no con absoluta certeza, podemos afirmar que la expresión corporal es un poquito chivata en lo que se refiere a desvelar una mentira, aunque creamos que nos hemos preparado el mejor de los discursos. Estas son las claves que aporta el lenguaje corporal para descubrir a un mentiroso a golpe de vista:

comunicacion no verbal mentiroso
‘Atrápame si puedes’ / Cortesía de UIP.

Cambiar la posición de la cabeza rápidamente

Si observas que la persona a la que acabas de formular una pregunta directa realiza un movimiento de cabeza repentino, es posible que se esté preparando una mentira.

 

Morderse el labio inferior

En el caso de morderse el labio inferior de forma brusca, este gesto denota nerviosismo. Algunas personas se muerden los labios por costumbre, pero hacerlo justo después de recibir una pregunta cuya respuesta puede comprometerles puede ser señal de que están a punto de mentir.

 

Fruncir los labios

Se traduce como una señal de que alguien no está contando toda la verdad o que está reteniendo información, especialmente si este gesto se produce después de responder a una pregunta delicada.

 

Taparse la boca

Cuando una persona se tapa la boca está demostrando su intención, inconsciente, de cortar la comunicación. Puede ser que, en su respuesta, no revele todo lo que sabe o, simplemente, no quiera decir la verdad.

 

Repetir palabras y frases

Con el objetivo de convencerse a sí mismo y a su interlocutor de lo que está diciendo. Es decir, la persona que miente trata de validar la mentira por medio de la repetición, y esta también es una forma de ganar tiempo mientras intenta ordenar sus pensamientos.

 

Proporcionar demasiados detalles

Cuando el discurso se enriquece con información no solicitada y profusa en detalles, existe una alta probabilidad de que no se esté diciendo la verdad. Las personas que mienten suelen utilizar esta estrategia que consiste en hablar mucho para conseguir que, con esta aparente franqueza, los demás les crean.

 

Inclinarse hacia atrás

Quien miente, inconscientemente, quiere poner distancia física entre ellos mismos y la persona a la que están mintiendo. Por ello es frecuente que inclinen un poco la postura y, sobre todo, la cabeza hacia atrás.

 

Mostrarse inquieto

El mentiroso es propenso a mover los pies, a jugar con su pelo y a mover mucho las manos, como estrategia para liberarse de los nervios.

 

Pasarse las manos repetidamente por las extremidades

Este gesto se traduce como una forma inconsciente de deshacerse de la sensación de suciedad asociada a la mentira.

 

Encogerse de hombros

Encogerse de hombros de forma inconsciente puede significar que esa persona ni siquiera se cree lo que está diciendo.

 

Cambios en la respiración

Si este acto reflejo se une a un encogimiento de hombros y a un cambio en el tono de voz, no hay duda: se ha puesto nervioso. El cuerpo experimenta este tipo de cambios cuando se siente tenso, ya que aumenta la frecuencia cardiaca y el flujo sanguíneo.

 

Mirar fijamente sin parpadear

Aunque ante la mentira es común interrumpir el contacto visual, lo cierto es que también es habitual realizar un esfuerzo adicional y mantener este contacto con el objetivo de intimidar, controlar y manipular al otro. Sin embargo, se trata de una mirada fría y firme que evita el parpadeo, es decir, muy poco natural.

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