El estrés, el gran enemigo de tu belleza

Que la salud mental influye sobre nuestro aspecto físico y nuestra piel no es una novedad, pero, ¿sabemos realmente a qué nivel lo hace y en qué manera?

El estrés, el gran enemigo de tu belleza

Cuando estás estresada, tu belleza se resiente. Así, la aparición de imperfecciones y el malestar físicos debidos a la tensión psíquica acumulada es uno de los grandes problemas actuales, y es que es una cuestión mucho más frecuente de lo que crees.

¿A qué debimos las imperfecciones de la piel?

Cuando estamos estresados, nuestro cuerpo percibe la agitación como una amenaza externa y comienza a “defenderse” de ella con una reacción a cadena en la que el sistema inmunológico es estimulado a trabajar a mayor ritmo. En el caso de la piel, el método que usamos para defendernos es la producción de grasa o, mejor dicho, de sebo.

Así, cuando la secreción aumenta como consecuencia a la ansiedad, los poros del cutis se llenan de sebo, se forman las odiadas espinillas y aparecen los brillos en la piel, esos que todas conocemos tan bien; en los peores casos, aparecen también las descamaciones de la piel, llamada también dermatitis seborreica. Hacer caso a estas señales os ayudará a entender cuándo es el momento de calmar los nervios, ya que nuestra piel habla por nosotros.

Y es que está claro que las hormonas son responsables de la mayoría de nuestros problemas en la piel, pero muchas veces no nos damos cuenta de que ellas dependen directamente de la condición emocional en que nos encontramos.

¿Y por qué nuestro cabello también se resiente?

Sucede lo mismo con nuestro cabello: el estrés causa una contracción muscular en todo el cuerpo y, por supuesto, también del cuero cabelludo. Cuando esto pasa, sobretodo si sucede durante un tiempo prolongado, se manifiesta un encogimiento de los folículos, o lo que es lo mismo, una consecuente diminución del tamaño del bulbo capilar a la que frecuentemente se suma el debilitamiento y la caída del cabello.

El estrés, el gran enemigo de tu belleza

Además también el aspecto del pelo sufre, ya que pierde su natural luminosidad y aparece fino y más graso. ¿Una solución? Aparte de consultar con tu dermatólogo si el problema persiste en el tiempo, necesitas relajarte: hacer deporte y ejercicios de respiración puede serte útil.

Y aparecen las varices...

Las peores enemigas de las piernas de las mujeres, entre los 25 y los 50 años, son las venas varicosas o varices, que sobre todo en verano en particular constituyen una de las imperfecciones que más preocupan a las mujeres.

La raíz del problema se encuentra en la irregular circulación de la sangre que en muchos casos se debe a la contracción de los músculos y de los vasos sanguíneos. Como ya hemos dicho antes, esto se produce en episodios de tensión nerviosa en los que se estimula el mecanismo de contractura.

Eso sí, ten claro que estos son solamente algunos de los problemas que nuestro yo estresado puede crear. Préstale atención y no ignores sus señales, ya que es importante prevenir para para preservar la salud y la belleza de nuestro cuerpo.

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