Mi primera vez con un psicólogo online

Los tiempos han cambiado, y la forma de ir al psicólogo, también. Desde hace algunos años vivimos conectados a nuestros smartphones, tanto a nivel personal como profesional, y en la actualidad es posible incluso recibir asistencia psicológica gracias a ifeel. Esta app ofrece una terapia psicológica cómoda, asequible y segura a través de un chat o por videollamada con psicólogos que se adaptan a las necesidades de cada persona. Pero la mejor forma de saber cómo funciona ifeel y las ventajas de su terapia online es conociendo el testimonio de una usuaria real:

psicólogos online ifeel
Ifeel cuenta con una terapia online mediante chat o por videollamada, Cortesía de ifeel.

“Soy Celia Gijón, tengo 32 años y nunca antes había ido al psicólogo. En esta nueva realidad tan inquietante derivada de la Covid-19, he experimentado ansiedad varias veces a lo largo de estos últimos meses, sobre todo durante el periodo de confinamiento. El miedo a contagiar a mis seres queridos, el estar encerrada durante meses y el cambio al sistema de teletrabajo provocaron en mí episodios de ansiedad, que incluso llegaron a manifestarse en problemas respiratorios.

La idea de ir al psicólogo rondaba por mi cabeza desde hace unos meses, y entonces descubrí la app de psicología ifeel. Indagué más sobre esta novedosa terapia de forma telemática, y decidí apostar ella. Me pareció una forma contemporánea de recibir tratamiento psicológico, pues se adapta perfectamente al ritmo actual de nuestras vidas, ya que siempre vamos pegados a nuestros smartphones, y con este tipo de terapia es mucho más fácil poder tener asistencia psicológica, sobre todo para aquellas personas que no cuenten con el suficiente tiempo para asistir presencialmente a una consulta. Además, es mucho más económica (casi un 50% menos) que asistir a un psicólogo presencial.

Así que descargué la app, y Leire Vitoria, una de las psicólogas, me guio por la aplicación y me explicó todo lo relativo a la terapia online. Ella me preguntó el motivo de mi consulta y me explicó las opciones que existen en la app para realizar el proceso terapéutico: a través del chat escrito o por videollamada. Decidí escoger la primera opción, puesto que con el chat podría hablar con mi terapeuta todos los días de lunes a viernes, y él o ella me respondería en la franja horaria que indicase, aunque yo podría escribir siempre que quisiera o lo necesitase; mientras que la opción de comunicación mediante videollamada sería una sesión de 40 minutos cada semana, y a mí me pareció que el chat compaginaba mejor con mi ritmo de vida.

Una vez que tuve claro qué tipo de terapia me gustaría realizar, realicé un cuestionario de comienzo de terapia, para saber qué me ha llevado a realizarla, cómo es mi vida (trabajo, familia, relaciones sociales…), cómo me gustaría que fuera mi terapeuta (directa, que me facilitase ejercicios…), para así conectarme con el psicólogo que más se ajustase a mis necesidades. Desde ese mismo día me asignaron a Carla Gómez, la que iba a ser mi terapeuta y con la que podría charlar a través del apartado “terapia” de la app.

Tengo que reconocer que al principio me daba un poco de reparo empezar una terapia psicológica de manera online, ya que es un proceso muy íntimo y pensaba que perdía efectividad. Pero nada más lejos de la realidad, ya que desde el momento que se me asignó mi psicóloga pude ver su número de colegiado, biografía, experiencia y especialidad dentro de este mismo chat. En mi caso, me asignaron esta terapeuta porque una de sus especialidades es la ansiedad.

ifeel, app de psicología
Mediante el chat, es posible hablar con el terapeuta de lunes a viernes. Cortesía de ifeel.

Aunque Carla conocía ya el motivo de mi consulta por el cuestionario que mencioné anteriormente, le expliqué con más exactitud los episodios de ansiedad que había tenido durante el confinamiento, los síntomas que había tenido, y también le comenté que esta situación tan incierta había hecho ralentizar mi trabajo, pues me costaba mucho más tiempo realizar lo que antes hacía en mi jornada laboral y en, general, con todo lo que realizaba. A medida que íbamos charlando, ella me preguntaba más cosas sobre mí (si vivía sola, dónde pasé el confinamiento, qué tal es la relación con mi familia, etc.) para poder realizar la exploración y poder trabajar desde el origen del problema, y conocer si algo aparte de la situación de confinamiento me había podido afectar.

Mi terapeuta y yo hablamos, como mínimo, una vez al día a través del chat, en el que también se pueden enviar audios y vídeos, tanto para poder explicar de forma más extensa sobre lo que me preguntaba como para que ella me evaluase. También me aportó herramientas para controlar uno de los síntomas que padecía con esa ansiedad: la dificultad respiratoria. Además de esta terapia online, la app ifeel cuenta con otros apartados como el de “diario emocional”, en el que cuando se registra una emoción aparecen ejercicios que son útiles a la hora de abordar esa emoción: audios de mindfulness, artículos o tareas.

Después de un mes utilizando la app, confirmo que, sin duda, continuaré con la terapia para seguir indagando en el problema y para poder buscar una solución, porque día a día me siento mucho mejor. Ifeel me ha ayudado y me sigue ayudando a conocer el por qué me sentía así, y creo que en el enfoque de Carla ha encajado a la perfección conmigo, tanto por su forma de expresarse como por las técnicas utilizadas y las herramientas que me ha facilitado tanto a corto como a largo plazo.

Gracias a mi terapeuta he podido obtener esos mecanismos para controlar la respiración, técnicas de relajación e incluso ejercicios para esos días en los que sienta que no me concentro cuando esté trabajando. Aunque con lo que me quedo de esta terapia es con el trato humano y cercano de Carla, porque, aunque se haga la terapia por chat o videollamada, ella no ha perdido nunca la calidez y empatía que yo buscaba en un psicólogo.

Para concluir, quería hacer hincapié en esos prejuicios que existen hoy en día (todavía) sobre acudir a un psicólogo, pues cuando nos duele algo acudimos rápidamente al médico, pero seguimos teniendo reparo o sigue siendo tabú hablar de ir al psicólogo. Y en mi caso, gracias a esta app he mejorado mi bienestar emocional y sigo trabajando en ello día a día gracias a mi psicóloga, cuyo trato humano e implicación ha sido impecable”.

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