Jomo vs. Fomo ¿y tú cómo eres?

De la obsesión por no perderse nada a la alegría y el gozo de estar sin Facebook. Si el año pasado todo el mundo hablaba del síndrome 'fomo' (fear of missing out), este es el año del 'jomo' (joy of missing out).

JOMO vs FOMO

¿No haber visto la versión sueca de esa serie de la que tus amigos hablan te ha creado ansiedad? ¿En Instagram hay cada día más hashtags que no entiendes? ¿Cada vez que alguien pronuncia los nombres de los últimos garitos de moda te dan sudores fríos? ¿Has visto las fotos del último cumpleaños de ese amigo que no te invitó? Tranquila, no estás sola. Probablemente estés sufriendo FOMO (fear of missing out), miedo a perderte lo último y a no haber acudido a la fiesta o a ese evento en Facebook en el que participaban 320 invitados (excepto tú) y del que han colgado otras 320 fotos.

LUCHA INTERNA

Empieza el temor. El pánico. La ansiedad. El nerviosismo. El síndrome de abstinencia que genera no tener una vida social como la de los demás. "Todo empezó cuando un ex con el que me llevaba bien celebró una fiesta de despedida porque se iba a trabajar a Londres y no me incluyó en el evento de Facebook. Empecé a sentir que me quedaba fuera de mi círculo social y a obsesionarme con que me apartaban", cuenta Elena, publicista, de 33 años. Aunque el FOMO es un tipo de Internet Addiction Disorder, se sustenta en un temor atávico.

JOMO vs FOMO2

"Ser excluido del grupo, no enterarse, estar al margen, sentirse desplazado por los amigos", explica la psicóloga Amaya Terrón. "Comentar constantemente estados ajenos o propios suele ser una de las luces de alarma de que algo en nuestra relación con las redes no va bien. ¡Cuántas veces habremos sacado el móvil para ver la hora y revisamos Facebook, Twitter, Linkedin… guardamos el móvil… ¡y ni nos fijamos qué hora es! O te dejas el smartphone en casa y sufres una minicrisis", apunta la experta.

Y es que perderse la diversión ajena es otra fuente de intranquilidad. "No podía soportar ver cómo la gente lo pasaba mejor que yo. Que hacían planes y yo, por casualidad, no tenía nada que hacer ese día. Me invadía la ansiedad", continúa Elena.

El pánico a sentirse desconectado o fuera del grupo virtual es una nueva categoría de diagnóstico psicológico, pero, en el fondo, no es más que una huida de la clásica ansiedad. "Es bastante común en personas para las que la vida social virtual es más rica que la personal. ¿Se te van las horas navegando por redes sociales buscando reforzadores y viendo los eventos externos que hablando con familiares y amigos? ¡Cuidado! Es como cuando dejas de fumar. Necesitas ese alivio inmediato que te da una calada o un cigarrillo a escondidas. Lo mismo pasa cuando estoy más de dos horas sin mirar el timeline de Facebook", reconoce Elena.

Continúa leyendo...

CONTENIDOS SIMILARES

COMENTARIOS