Las claves para escapar de una relación adictiva (y tóxica)

¿Estas en una relación turbulenta? ¿Tu 'pareja' y tú volvéis y lo dejáis con frecuencia? Aprende a dejar ir esta relación adictiva.

Que sí, que no, que sí, que no. No hay nada más adictivo que ese refuerzo intermitente que te ‘engancha’ a esa persona, con la que terminas volviendo y rompiendo cada cierto tiempo. Esa persona que como ‘el perro del hortelano’, ni come, ni deja comer y que justo en tu mejor momento, vuelve a aparecer y con ella, la espiral en la que te viste sumergida en el pasado, vuelve a atraparte. ¿Te identificas con este tipo de relación? La analizamos con Sandra Ferrer, psicóloga y cofundadora de PROGRAMA MIA, una plataforma online de psicología para mujeres en la que lograr un cambio para siempre que les permita ganar en seguridad, llevar las riendas de sus vidas y construir relaciones que les sumen y les hagan sentir plenas. Programa Mia es un viaje de no retorno en el que lograr cambios emocionales en aquellas mujeres a las que les ocurren cosas y desean ser una bonita versión de sí mismas día a día, alineándose con sus deseos y haciendo que se hagan realidad., nos da las claves para dejar de esperar a que esa persona se aclare y seas tú quien tome el rumbo de esa relación bastante turbulenta, adictiva y tóxica… ¿Cómo dejarla atrás?

Sé coherente

Cuando mejor estás, ¡zas!, esa persona vuelve a aparecer en tu vida. Entonces te dices que no te deja vivir e incluso dudas de su cordura. Pero ¿sabes qué? Puede que esta persona saliera de tu vida de una vez por todas si fueras congruente en cuanto a tus intenciones... Recuerda, eres tú quien quiere avanzar en la relación, no ella. 

“Normalmente, la persona ambivalente siente miedo cuando da pasos hacia adelante, cuando os vinculáis más y cuando habéis pasado unas horas o días intimando” apunta Sandra Ferrer. Es entonces cuando puede desvanecerse de tu vida, para aparecer después con las mismas intenciones. “La clave está en dejar de ser incoherente y también de responsabilizar a esa persona de todo, porque en realidad lo que hace tiene mucha coherencia: como no se quiere vincular tanto, se aparta”. Y cuando echa de menos la intimidad, se acerca…  ¿Qué tal pensar en lo que tú realmente quieres y dejar claras las cosas?

relación tóxica
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Deja de usar estrategias

El “modus operandi” de las personas que se comportan como el perro del hortelano implica que cuando la persona en cuestión ha retomado su vida, vuelve a ti. En este punto, cuando vuelve, es cuando solemos hacernos los interesantes, porque sentimos que tenemos el poder. “Sin embargo, el patrón de conducta suele ser que tú vuelvas a caer en sus redes. Cuando esa persona se deje llevar y muestre interés el juego volverá a empezar. Los papeles se van a invertir y volverás a ser quien persigue en lugar de ser el perseguido”, afirma Sandra Ferrer, que aconseja que te cuestiones si quieres una relación seria o un juego de estrategias.

Enamorarle no es tu misión

En este tipo de relaciones pasas de sentirte querida a alguien insignificante en cuestión de días. ¿Y si te dedicas a cultivar tu amor propio en lugar de dejarlo en sus manos? La ambivalencia de estas personas tóxicas tiene que ver con sus miedos e historias, no con tu valor. “No eres la lección de nadie ni la que se va a encargar de hacerle sentar cabeza. No has venido a este mundo a salvar a ninguna persona ni a pulir diamantes en bruto. Conseguirlo no te va a convertir en mejor, ni tampoco no ser “elegida” en peor. Tu valor es tuyo y nadie puede arrebatártelo” afirma Sandra.

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