Premarexia: la anorexia invisible

La anorexia no sólo es una enfermedad que sufren los adolescentes. Los médicos nos señalan cómo se han disparado los trastornos de conductas alimentarias en edad adulta y, además, cómo estos pasan desapercibidos.

anorexia alimentaria

La anorexia no sólo es una enfermedad que sufren los adolescentes. Los médicos nos señalan cómo se han disparado los trastornos de conductas alimentarias en edad adulta y, además, cómo estos pasan desapercibidos.

Alrededor del 50% de las mujeres de entre 25 y 54 años hace al menos una dieta al año. Estar “a régimen” se considera casi normal dentro de las mujeres adultas, nos señala Juana María Fernández Galbis, miembro de Saluspot y psicóloga de Clínica Capistrano.

En la adolescencia, esta conducta suele estar supervisada, bien en el ámbito familiar o en la escuela. Sin embargo, entre las mujeres adultas intentar adelgazar es algo positivo y rara vez se considera un trastorno y, por supuesto, nadie las controla. Tampoco afecta solo a las mujeres delgadas: los trastornos de conductas alimentarias se dan frecuentemente entre las personas obesas (según datos que nos facilitan desde Saluspot, el 20% de las personas obesas presentan conductas anómalas ante la comida).

Y seguimos con datos: cerca de un 5% de la población femenina entre 34 y 50 años tiene sobrepeso y, erróneamente, confunden delgadez con salud. Este aluvión de cifras nos indica por qué es tan difícil detectar estos casos. Además, no sólo son la anorexia y la bulimia “clásica”, por determinarlo de alguna manera. Entre los nuevos trastornos alimenticios encontramos:
Trastorno por atracón: comen –en secreto y casi a diario- grandes cantidades de comida. Generalmente va unida a una depresión o a un estado de ansiedad. Además, suelen ser personas constantemente a dieta.
La pregnorexia: las embarazadas que temen engordar. Se trata de una conducta muy peligrosa no sólo para ellas, también para el bebé.
La potomania: personas que beben constantemente agua. Pueden llegar a consumir más de 4 litros al día. El exceso de líquido en la sangre puede provocar calambres, náuseas, dolores de cabeza, convulsiones, insuficiencia cardíaca…
La premarexia: personas constantemente a dieta, que cuentan calorías de todo lo que comen, concretamente siguen todas las dietas de moda. Sin control, puede desencadenar en anorexia y bulimia.
La drunkorexia o ebriorexia: restringen su ingesta alimentaria para compensar el consumo de calorías que les aportan las bebidas alcohólicas.
La diabulimina: personas con diabetes tipo 1 que no se inyectan la cantidad de insulina que necesitan para bajar kilos.
Síndrome del comedor nocturno: por el día apenas comen, pero después de la cena llegan a consumir el 50% de las calorías que toman a diario. No tiene por qué ser atracones, ni sufrir bulimia, pero es un cuadro que se da en personas con baja autoestima y depresión.

Etiquetas: adelgazar, anorexia, perder peso

Continúa leyendo...

COMENTARIOS