Psico: cuando la amistad sana, pero no retuitea

¿Quién tiene un amigo… tiene un contacto en Facebook? ¿Tu mejor amiga es la que más likes da a tus fotos? Hablamos con la psicóloga María de la Cruz Salazar Bello sobre la amistad en los tiempos de internet y cómo unas relaciones saludables mejorarán nuestra salud.

amistad internet

¿Quién tiene un amigo… tiene un contacto en Facebook? ¿Tu mejor amiga es la que más likes da a tus fotos? Hablamos con la psicóloga María de la Cruz Salazar Bello sobre la amistad en los tiempos de internet y cómo unas relaciones saludables mejorarán nuestra salud.

Desde los años sesenta existe la psiconeuroinmunología: un campo de la ciencia que quiere relacionar los estados emocionales con la salud en general y el sistema inmunológico en particular. Según nos comenta la psicóloga de la Cruz Salazar Bello, “la correlación directa entre la amistad, la vida feliz y la salud es bastante difícil de demostrar, aunque está científicamente aceptado que el sistema inmunológico se deprime ante largas exposiciones al estrés emocional. En este sentido, durante periodos de enfermedad, tener una red social que apoye y acompañe al enfermo reduce los factores de riesgo psicológico y favorece el buen pronóstico”.

De hecho, la soledad crónica tiende a causar cambios en algunas funciones biológicas: reduce la actividad de determinadas células del sistema inmunológico y aumenta la actividad de otras responsables de procesos inflamatorios o infecciosos. Así, parece que tiene un impacto en las condiciones circulatorias y del corazón, procesos autoinmunes, cáncer o incluso demencias. Es deseable fomentar las relaciones positivas que aporten sentido o propósito o que faciliten la autorrealización.

Sin embargo, con Internet todos parecemos rodeados de amigos y nos permite intercambios con individuos que de otra manera no serían accesibles. Pero hay que tener cuidado: “Las redes sociales son un maravilloso campo de comunicación e interrelación, aunque hay que tener presentes sus características: la identidad comunitaria parece más importante que la individual; no favorecen el desarrollo de la tolerancia a la incertidumbre, a lo aleatorio; fomentan la pasividad del sujeto y reducen la posibilidad de pensar sobre las emociones antes de actuar. Parece sensato pensar que las relaciones virtuales afectan principalmente a los límites entre el yo y el otro, entre la realidad psíquica (interna) y la realidad externa: la diferenciación entre lo real y lo virtual. Un día es muy largo, reservemos tiempo para lo virtual y lo real”.

Lo virtual nos ofrece un espacio cómodo para refugiarnos de nuestras propias ansiedades: nos mimetizamos y confundimos con el grupo que nos aporta sensaciones de seguridad, liderazgo e importancia; podemos apoyarnos en la mentalidad del grupo y encontrarnos virtualmente acompañados y más tranquilos. Las amistades no virtuales cuestan un poco más, pues se construyen poco a poco e incluyen decepciones del ideal de la otra persona que consolidan la amistad. En la interacción real no hay tanta fragilidad ni tampoco inmediatez. Es importante que nuestros vínculos sean flexibles y duraderos para que generen estabilidad y seguridad.

María de la Cruz Salazar Bello es miembro de Saluspot y psicóloga en la Consulta Psimbolo.

Continúa leyendo...

CONTENIDOS SIMILARES

COMENTARIOS