¿Pueden provocar las redes sociales y las pantallas depresión en los adolescentes?

Hablamos con un psiquiatra que nos explica cómo el confinamiento puede haber agravado esta enfermedad en los adolescentes.

Según la OMS, "la depresión es una de las principales causas de enfermedad y discapacidad entre adolescentes a nivel mundial" y yo que últimamente estoy muy reflexiva, me he parado a pensar... ¿están los adolescentes de esta década más deprimidos que la de los 80? ¿Está esta generación sometida a más presiones por las redes sociales? Al fin y al cabo, en épocas pasadas no había más esclavitud que la de ser o no popular, mejor o peor en la clase o en el campo de fútbol. Actualmente, a todas las batallas psicológicas que se viven en los institutos tenemos que sumar: la belleza, la delgadez, ser popular dentro y fuera de clase, tener más seguidores... ¿Puede esto afectar psicológicamente en el desarrollo de los adolescentes? ¿Las redes sociales les liberan o les esclavizan? Y, por último, ¿puede el fracaso o el abuso de esta vida online acabar generando frustraciones que acaben en depresión?

Para ello contamos con la opinión experta del Dr. Miguel Álvarez de Mon, Servicio de Psiquiatría del Hospital Infanta Leonor, Madrid, y galardonado con el premio a la mejor tesis doctoral en el Congreso Nacional de Psiquiatría de este 2020.

Las nuevas tecnologías y las redes sociales, ¿nos unen o nos separan?

En palabras del Dr. Álvarez de Mon: "las nuevas tecnologías son una herramienta maravillosa que nos ofrece muchas posibilidades, pero a la vez entrañan un riesgo de convertirse en perjudiciales. Una buena manera de valorar si el uso que hacemos de las “pantallas” nos ayuda o nos perjudica, es analizar si nos ayuda a optimizar y gestionar el tiempo mejor, o si, por el contrario, nos hace perder el tiempo. También nos podemos preguntar, si las redes sociales nos ayudan a estar más cerca de nuestros seres queridos (amigos, familiares), o si por el contrario nos separa de la gente con la que vivimos o trabajamos".

Tras esta reflexión nos alumbra sobre el mal uso de las mismas  porque "se pueden convertir en motivo de conflicto. Cuando no se ponen restricciones a su uso, se convierten en motivo de conflicto habitual en el hogar. Además, si no hacemos un uso adecuado de las mismas, nos harán perder el tiempo".

¿Cómo valorar de qué lado se inclina la balanza?

"Dependerá del uso que hagamos de las mismas; a quién las use bien le producirán bienestar (optimizar el tiempo, facilitar la vida, etc), y por el contrario, para quién no sepa gestionar su uso, se convertirá en una fuente de tensión, conflicto e insatisfacción", apunta el Doctor Álvarez de Mon.

Lecciones de las redes sociales durante el confinamiento

1. La tabla de salvación del muchos, la excusa perfecta para culminar la adicción, de otros. "Durante el confinamiento, estos efectos se han llevado al extremo; es decir, quién haya sabido utilizar bien las nuevas tecnologías le habrá facilitado mucho la vida, y sin lugar a dudas, habrá sido una herramienta útil para afrontar la situación, mientras que para quién las haya usado mal habrá sido una importante fuente de estrés y frustración". Pese a que nos vemos limitados en muchos ámbitos de nuestra vida "el ocio online, incluyendo las reuniones sociales, nos ofrece una alternativa que debe de ser transitoria, puesto que las actividades de ocio offline son más recomendables".

2. "Durante el confinamiento, los hogares se han convertido en entornos multipantalla, y el uso de la televisión, móviles, tabletas, ordenador y vídeoconsola ha incrementado significativamente; lo cual no es ni bueno ni malo, simplemente responde a una realidad. En la situación actual, el teletrabajo y el estudio a distancia se han implementado como una nueva normalidad que debemos de aprender a gestionar", concluye el experto en psiquiatría.

¿Cómo afectan las redes sociales a los adolescentes?

El Dr. Álvarez de Mon explica que "durante la adolescencia somos en general más vulnerables. Y en concreto, a lo que se refiere a las redes sociales, los adolescentes son más propensos a relacionarse con desconocidos, y al ser menos conscientes de los peligros, a veces se pueden exponer a situaciones reales de riesgo (agresión sexual, acoso, revelación de datos personales a desconocidos, etc.). Además, los adolescentes gestionan peor su tiempo, por lo que corren riesgo de perder el tiempo o de hacer un uso abusivo de internet". 

¿Qué dificultades afrontan los adolescentes en redes sociales?

Abuso de moviles adolescentes puede generar trastornos
Imaxtree

El experto en psiquiatría aborda un abanico de posibilidades amplísimo, remarcando, en varias cocasione slo vulnerables y sensibles que son los adolescentes en esta teapa de su vida, pero se centa en tres grandes enemigos a combatirr que, a su vez, pueden desembocar en grabes problemas:

1. Pérdida de autoestima: "Algunas de las redes sociales más utilizadas son visuales, lo cual hace que los adolescentes sufran cierta sobreexposición de su imagen corporal. Saben que muchas de sus amigas y demás personas conocidas van a mirar con lupa cada foto que colguemos. Por otro lado, los filtros hacen que retoquemos nuestra imagen corporal, lo cual puede propiciar que progresivamente nos guste menos nuestra verdadera imagen, lo cual genera un profundo sentimiento de insatisfacción y pérdida de la autoestima".

2. Trastornos de la alimentación: "En internet hay mucho contenido, y no todo es bueno. Resulta peligroso que haya tanto material en internet perjudicial incluso para nuestra salud. Por ejemplo, hay foros en los que se favorece, y se dan trucos para perpetuar un trastorno de la conducta alimentaria. Son los llamados blogs Ana y Mia. Es un grandísimo riesgo para los adolescentes, especialmente para las niñas que son las que más sujetas están a la valoración física de acuerdo con los cánones de belleza de nuestra sociedad".

3. Acoso escolar: "En este contexto las redes sociales se convierten en un auténtico calvario, puesto que sirven de continuación, y en muchos casos el acoso sufrido en el aula se traslada también a las redes, de tal manera que el adolescente que sufre el acoso, ya no descansa ni desconecta ni cuando está en su casa. En mi opinión este es uno de los verdaderos dramas de la sociedad actual: el ciberacoso".

¿Pueden provocar las redes sociales y las pantallas depresión en los adolescentes?

Según el experto en psiquiatría del Hospital Infanta Leonor: "Múltiples estudios han encontrado una asociación entre el tiempo que los jóvenes dedican a las redes sociales y a ver la televisión y el riesgo de desarrollar problemas de salud mental como depresión, sensación de aislamiento o ansiedad".

Por tanto, es real que un uso continuado de estos dispositivos y la navegación constante en esta realidad paralela puede ocasiona problemas mentales a los adolescentes. Pero, hay mucho más, de hecho, el Dr. Álvarez de Mon explica que "en los últimos años ha cobrado gran protagonismo el síndrome FOMO (del inglés fear of missing out, que significa temor a perderse algo)​ que se produce por el miedo a perderse las cosas que suceden en el mundo virtual. Muchos adolescentes pueden sentirse frustrados o incluso aislados al ver las interacciones sociales de otros, o sentirse inferiores al considerar que los planes que cuelgan los demás en las redes son más interesantes, o que los demás salen más favorecidos en las fotos".

Sin embargo, no podemos quedarnos en la superficie, según palabras del experto, debemos investigar y llegar a la raíz de esta consecuencia porque "estas asociaciones hay que interpretarlas con cautela, puesto que no significan causalidad. Hay que indagar cuáles son los motivos por lo que ese adolescente en cuestión pasa tantas horas delante de la pantalla, puesto que puede ser una manera de rellenar un vacío existente en el mundo real, como por ejemplo falta de amigos o de aficiones. Los adolescentes más involucrados emocionalmente con las redes son los que experimentan más problemas (ansiedad, depresión o trastornos del sueño), pero es importante investigar por qué busca su identidad o incluso su felicidad en las redes sociales, porque puede esconder insatisfacciones, problemas o sentimientos de vacío y soledad en la vida real".

En conclusión, "se necesita más investigación para determinar si existe una relación causal. Todavía no sabemos si son los problemas o insatisfacciones de la vida real lo que lleva a algunos adolescentes a dedicar más tiempo a las pantallas, o si es el exceso de tiempo dedicado a las pantallas lo que favorece el desarrollo de problemas de ansiedad y depresión", concluye el doctor Miguel Álvarez de Mon.  

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