¿Qué pasa cuando nos enfadamos?

Cuando nos enfadamos en nuestro cuerpo se producen muchos cambios: sube la frecuencia cardiaca,  se acelera la respiración, se activa el sistema nervioso…

Qué pasa en el cuerpo cuando nos enfadamos

Cuando nos enfadamos se producen en nuestro cuerpo muchos cambios: sube la frecuencia cardiaca,  se acelera la respiración, se activa el sistema nervioso…

Juan Solbes junto a su hija Sandra han presentado hace pocos días su libro “Nunca estoy enfadado por la razón que creo” que te ayuda a entender mejor los enfados y a aprender a reaccionar bien frente a ellos.

Atractivas.es ha hablado con Juan y para saber qué ocurre en el cuerpo cuando nos enfadamos.

Cuando nos enfadamos, el cuerpo...

Cuando nos enfadamos, se producen en el cuerpo una serie de cambios muy bruscos. La razón de todos estos cambios es muy simple: poder reaccionar y dar una respuesta a la situación que estamos viviendo.

El organismo se pone alerta y activa los mecanismos necesarios para poder enfrentarnos a nuestro enfado, tanto para plantarle cara o como para salir huyendo.

Aumenta la frecuencia cardiaca para que haya más sangre disponible en el cerebro y en los músculos, se acelera la respiración para que tengamos más oxígeno y se activa el sistema nervioso. De esta forma podemos dar una respuesta rápida y precisa ante el peligro.

Por eso es común que se nos vaya el apetito, desparezca el deseo sexual y el sistema inmunológico se quede a un lado para que todas las energías las utilicen otros sistemas de nuestro cuerpo.

El cerebro, a toda máquina

A todos estos cambios, hay que sumarle la interpretación racional y emocional que realiza nuestro cerebro de la situación.

 

Sentimos rabia, ira, miedo y todo ello se junta con mil ideas y pensamientos sobre la situación y la forma en que vamos a abordar el conflicto.

Una situación puntual

Juan asegura que todos estos cambios en el cuerpo son normales y se producen cuando sufrimos una situación puntual de estrés, como es  un enfado.

 

El problema viene cuando este tipo de estrés se convierte en algo crónico. Si esto pasa, la gran agitación nerviosa que sufrimos agotaría a nuestro organismo y nos dejaría sin fuerzas.

 

Bajarían nuestras defensas y podríamos enfermar más fácilmente. Otras consecuencias son la disfunción sexual, la pérdida de apetito e incluso el insomnio.

 

¿Quieres saber más cosas sobre los enfados? En nuestra galería te contamos un poco más sobre esta reacción que tan a menudo se produce en nuestras vidas.

 

 

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