¿Qué significa soñar con que se nos caen los dientes?

Este es uno de los sueños más recurrentes y que más tensión puede causar mientras dormimos. Su explicación puede dejarte sin palabras y, al mismo tiempo, animarte a encontrar siempre las más adecuadas.

sueno caer dientes
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Este sueño es tan inquietante como frecuente en muchas personas. Lo habitual es que soñemos con que nos encontramos en un escenario común - como en el trabajo o acompañadas de amigos, por ejemplo - y, de repente, se nos empiezan a caer los dientes de uno en uno. En otras ocasiones, lo hacen en cascada cada vez que abrimos la boca. La tensión que se genera durante nuestro descanso es máxima y lo que sucede a continuación es que nos despertamos más agitados de lo normal. ¿Qué significa?

Según Lauri Quinn Loewenberg, experta analista de sueños, cuando soñamos con que perdemos parte o la totalidad de nuestra dentadura, nuestro subconsciente está tratando de ayudarnos a mejorar nuestras habilidades comunicativas. Es decir, este tipo de sueños suelen estar conectados con la forma en que nos hemos estado comunicando con nuestro círculo más próximo en los últimos días. Al parecer, los sueños relacionados con las partes de la boca - dientes, labios, lengua - están conectados con cosas que hemos dicho recientemente y con la forma en la que las hemos comunicado.

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Es habitual que los sueños estén relacionados con situaciones o emociones que hemos experimentado recientemente en la vida real. La causa y consecuencia suelen ser inmediatas: es decir, si ese mismo día hemos vivido un momento incómodo en el trabajo, puede que esa misma noche tengamos algún sueño relacionado con este tema.

En opinión de Loewenberg, cuando soñamos que nuestros dientes comienzan a desmoronarse, puede estar relacionado con situaciones en las que consideramos que, ante un problema, no nos han dejado expresar nuestra opinión como nos hubiera gustado o tenemos la sensación de que no nos hemos explicado bien y no nos han entendido. También puede ser consecuencia de que le estemos dando vueltas a la cabeza a una conversación en la que, por lo que sea, no hemos contado toda la verdad a nuestro interlocutor ante una pregunta directa sobre un determinado tema.

Si, por el contrario, el sueño consiste en que nuestros dientes se caen de uno en uno, Loewenberg considera que está relacionado con algo que hemos dicho que no deberíamos, como  revelar una información privada, por ejemplo. Siguiendo un paralelismo directamente proporcional, según esta experta, la pérdida masiva de dientes durante el sueño es más común entre aquellas personas que tienen una gran capacidad de conversación y que, por tanto, tienen más probabilidades de revelar mucha más información constantemente.

En el análisis de este tipo de sueños también tiene cierta trascendencia la actividad que estemos realizando mientras empezamos a perder la dentadura de forma desagradable. Si estamos en medio de una situación que de por sí nos resulta muy incómoda en la vida real y sentimos que el hecho de que se nos empiecen a caer los dientes es solo un problema añadido, entonces el subconsciente nos estará intentando ayudar a enfrentarnos a la tarea que nos provoca esa ansiedad, en vez de alertarnos sobre posibles problemas de comunicación.

 

¿Cómo podemos aprender algo de este tipo de sueños?

Loewenberg recomienda escribir un diario en el que podamos registrar vida real y vida onírica a la par, y revisar periódicamente si se repiten tanto comportamientos relacionados con la comunicación, como patrones de sueños desagradables, y así poder tomar medidas en la vida real para probar si esto cambia. Ya no solo para evitar estos sueños desagradables, sino por mejorar nuestras habilidades comunicativas. ¿Deberíamos escuchar más y hablar menos? ¿Necesitamos hablar más? ¿Tener más tacto a la hora de comunicarnos? ¿Tener más confianza en lo que decimos?

Cristina Sánchez de Pedro

Cristina Sánchez de Pedro

No se me ocurre mejor forma de invertir mi tiempo que observando, disfrutando y escribiendo sobre aquello que más me entretiene: la moda, el cine y las series. También tengo una inexplicable atracción por los aparatos con muchos botones, por lo que estaba bastante claro que iba a terminar pegada a una calculadora, a una máquina registradora o al teclado de un ordenador. De momento, todo bien.

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