El método Valérie: secretos para ser infalible

Valérie Tasso ha sido prostituta y ahora una sexóloga que habla sin ningún tapujo en su nueva novela “El método Valérie”.

método valerie

Tras detenerme en muchos pasajes de su libro denoto dos cosas principalmente: una que hay mucho sentido del humor en el texto. Dos, que todo está enfocado desde el punto de vista de la mujer y nosotros somos un elemento secundario en el juego de la seducción. ¿Por qué?

Al contrario, los hombres sois los protagonistas absolutos (risas). Aunque no lo parece, estáis en el libro permanentemente y a flor de piel porque si no, no habría libro. Creo de verdad que habrá muchos hombres a los que les atraerá leerlo porque les interesará mucho saber lo que piensa una mujer.

Yo he intentado sacar algunas claves pero las mujeres siguen siendo un misterio para mí... Bueno, también lo son para mí.
Si tuviera las claves de todas sería multimillonaria y me estarían abanicando en una playa del Caribe (risas).

Al abordar ciertos aspectos sexuales, el lenguaje del libro es premeditadamente coloquial y no se anda con tapujos ¿buscabas ese tono cercano desde el principio?
Sí porque creo que es importante que haya una cercanía. Depende de qué tema se trate pero si hablamos por ejemplo de fluidos como el semen o de hacer una felación, es más fácil llegar a la persona si tú creas esta cercanía que si usas otro lenguaje.

El público objetivo concreto al que va dirigido el libro parece que comprende un amplio abanico ¿lo escribiste pensando en mujeres de todas las edades?
Sí, claro. Espero que así sea. Ese ha sido mi objetivo. La edad no quiero ni pensar en ella. De verdad me encantaría ver con mi libro en la mano a una señora de 76 años o de 80... ¡o de 90! Esto vale para mí más que cualquier venta, francamente, porque significaría que hemos dado un paso hacia delante. Hoy en día todavía se piensa equivocadamente que la sexualidad y el proceso de seducción tienen edad.

¿Acercar el sexo a la sociedad es posible o en su opinión sigue existiendo un gran conservadurismo y un mundo de tabúes?
Creo que cada vez se habla más de sexo. En esto hemos avanzado. Sin embargo, se habla tanto que hay una sobreinformación. Lo vemos mucho con plataformas virtuales como Internet y estamos intentando hacer digerir a mucha información a la gente que proviene de muchas fuentes distintas. Lo que se creía que estaba completamente asimilado se vuelve a poner en duda porque cualquiera en una web puede poner una tontería y volver a soltar los tópicos tan difíciles de quitar.

¿Se sabe menos ahora que antes sobre sexualidad?
Yo sé que en un sentido la gente sabe más, es decir, lo que no sabía hace 50 años ahora se sabe, pero también se han planteado nuevos problemas. En el sexo cuando se da una respuesta a una pregunta surge otra pregunta que tendría que estar más que asimilada. Parece que en el fondo no interesa que tengamos una relación absolutamente natural y que podamos decir "voy al sexólogo" como quien dice "voy al médico porque me duele la garganta".

¿Somos los hombres más cobardes a la hora de afrontar ciertas prácticas? Cuenta en su libro que las fantasías femeninas son más originales y tienen más detalles...
Los hombres sois más básicos pero eso no significa que sea algo malo. Por supuesto que habrá hombres que tengas fantasías más complejas pero obviamente no puedo ir hombre por hombre haciendo encuestas personalizadas. Me encantaría ir preguntando uno por uno pero es imposible...

¿Para hacernos un casting?
Un casting y más (risas). Lo que pasa es que tengo que hablar en líneas generales. Yo no es que lo sepa al 100% pero he leído mucho sobre fantasías y he hablado con muchísima gente sobre este tema y en su gran mayoría suele ser así: el hombre no necesita de tanto relato y la mujer sí. En los años 70 se publicó un libro maravilloso llamado Mi jardín secreto, de Nancy Friday, que hablaba de fantasías sexuales femeninas. Todas estas fantasías, curiosamente, tenían una cosa en común: el nivel de violencia. Sin embargo, cuando lees fantasías eróticas de hombres, suelen ser menos sofisticadas y trabajadas y van directo al grano. No lo digo yo lo dicen todos los estudios que se han hecho sobre el tema.

¿Seducimos los hombres peor? ¿Aprenderemos a seducir mejor tras leer tu libro?
Eso espero pero hay que aclarar que seducir no es ligar. La diferencia es fundamental. Seducir es un proceso engañoso... En la película Las Amistades Peligrosas la seductora por excelencia es la Marquesa de Marteuil (Glenn Close). El seductor por excelencia es Valmont. Ellos hacen un pacto. Valmont debe mentir a la persona que va a seducir (Madame de Tourvel; Michelle Pfeiffer) para yacer en el lecho de otra mujer. Éste trata de hacer todo lo posible aunque no le importa para nada la persona a la que tiene que seducir. En este sentido, esto es seducir: sacarte de ti mismo, guiarte hacia donde yo quiero que tú vayas. Es un proceso lento. Es como Casanova cuando trata de conquistar a una monja. Es decir, el proceso de seducción va hacia un punto donde el seducido es muy difícil de conquistar. El seductor se lo va a tener que currar mucho (risas) porque es casi imposible que ocurra. Por cierto, Valmont es un seductor fracasado porque al final se enamora.

Vale, damos por hecho que el tamaño no importa... ¿pero influye psicológicamente ver si la dotación del hombre es lo bastante "adecuada"? ¿Por qué se la da tanta importancia?
Yo no le doy tanta importancia pero es un problema de las mujeres. Todos queremos estar integrados en un grupo. Se nos ha vendido la moto con el porno de que el hombre cuanto más tamaño tenga mejor amante será y muchas están convencidas de que es así. En el fondo saben que no lo es pero como se ha establecido esto, salir de esta idea es como salir de un grupo que ya está reconocido. En la vida queremos que nos amen, queremos integrarnos. Por eso la gran mayoría dice lo que dice la gran mayoría.

¿Los encuentros fortuitos o casuales pueden salvar relaciones mustias e instaladas en la rutina?
Sí. Categóricamente. No te doy explicaciones... (risas)

¿En la sociedad actual es más infiel el hombre o la mujer?
Los dos por igual pero la mujer es más retorcida en su infidelidad.

¿De verdad crees que las relaciones múltiples o paralelas terminan siempre siendo descubiertas? Sí. Suele ser así... me encantaría tener la fórmula para que ello no sucediera porque habría vendido más que 50 Sombras de Grey (risas).

¿Qué le parece el éxito de este best seller, precisamente?
A mí no me ha sorprendido especialmente. Lo encontré muy light. Se ha escrito más y mucho mejor sobre el tema. Por ejemplo, si alguien quiere ver una relación tipo Anastasia y Jean Grey recomiendo que lea a Leopold von Sacher-Masoch y su obra La Venus de las pieles, del siglo XIX.

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