¿Cómo ha evolucionado la sexualidad de la mujer en los últimos tiempos?

Reflexionamos sobre la transformación de un sector en constante cambio.

En tiempos de swipes frenéticos, "muerte" de mitos románticos y surgimiento de nuevos tipos de relaciones, el mundo de la sexualidad parece más cambiante que nunca.

En su informe Sex Trends 2022, Lovehoney Group (grupo al que pertenecen las marcas Womanizer, We-Vibe, Arcwave y Fifty Shades of Grey, entre otras) destaca algunas tónicas claves, entre ellas, cómo las relaciones éticas no monógamas se están convirtiendo en modelos de relación más prominentes. Abby Moss, periodista especializada en sexo y relaciones, afirma: "Las relaciones éticas no monógamas se están convirtiendo en un tema de conversación más amplio que nunca y, aunque un estilo de relación alternativo no espera todo el mundo, esta mayor visibilidad en la conversación social está ayudando a crear una mejor comprensión de lo que pueden ser las relaciones, y de lo que puede ser el sexo. Las suposiciones heteronormativas sobre el sexo, sobre lo que "cuenta" como sexo, están siendo desechadas (¡ya era hora!) y esto está dando a las personas de todos los géneros, ya sean solteros o estén en una relación, mucha más libertad mental para explorar sexualmente. Al considerar el sexo como algo fundamentalmente relacionado con el placer, podemos eliminarla vergüenza que rodea al sexo".

Una consideración que confirma una búsqueda cada vez más patente de libertad y de exploración, que además contribuye a la igualdad en el ámbito sexual. Cecilia Joyce, portavoz de JOYclub y socióloga, nos invita a reflexionar sobre esta transformación, y de forma más concreta, en el campo de la sexualidad femenina.

¿Cómo ha evolucionado la mujer en el terreno de experimentar su sexualidad durante los últimos años?

No hace demasiados años, la sociedad imponía que la mujer viviera por y para los demás, salvo para ella misma. Era algo que se daba por hecho, la entrega era constante y perenne, sin importar el día de la semana. Se ocupaba del 100% de las tareas del hogar, tuviera o no que cumplir con sus propias responsabilidades profesionales. La mujer era quien hacía todo porque su familia tuviera sus necesidades cubiertas. Se encargaba del menú semanal y del cuidado de los hijos si los había. Pero… ¿qué pasaba con las suyas? Para ir un poco más allá… ¿Qué pasaba si a ella le apetecía calentar sus propios fogones y dar rienda suelta a sus fantasías? ¿A quién le interesaba este asunto?

En los últimos años, el empoderamiento de la mujer (que sigue siendo un asunto pendiente en muchos aspectos de la sociedad) ha servido para dar visibilidad a los gustos, motivos y deseos por los que la mujer quiere vivir su sexualidad de una manera plena y en igualdad de condiciones a como lo han hecho los hombres siempre.

La mujer busca gozar de su sexualidad. Para eso si hay algo claro es que ya no hace falta tener a una pareja al lado los siete días de la semana. Pasarlo bien y disfrutar del sexo sola o en compañía de una pareja debe quedar totalmente normalizado.Este 8 de marzo la mujer sigue reivindicando la búsqueda del placer por el mero hecho del disfrute y alejarse cada vez más de los cánones establecidos en otros tiempos.

¿Cuáles son los tabúes que han desaparecido en torno a la sexualidad femenina?

Sin duda, la búsqueda del placer femenino. Hace décadas era impensable verbalizar que una mujer también tiene necesidades sexuales, que quiere acostarse con alguien por puro placer o que guarda en su cajón de la mesilla de noche un succionador de clítoris con el que disfrutar de su propio cuerpo teniendo o no una persona a su lado.

La masturbación es otro de los tabúes que poco a poco se van extinguiendo en nuestra sociedad, algo que va muy de la mano con esas necesidades sexuales y biológicas que tienen el 100% de las mujeres. La autobúsqueda del placer es algo que siempre ha estado ahí, de hecho, es por norma general uno de los primeros contactos tenemos con el sexo, gracias a la autoexploración.

Algo que no debemos olvidar es que el orgasmo no tiene por qué ser el objetivo. Se puede disfrutar ampliamente de una relación íntima sin la necesidad de alcanzar el clímax. Hay besos, hay caricias y un sinfín de prácticas con las que disfrutar de una manera óptima sin necesidad de llegar al orgasmo. Evidentemente aún queda mucho camino por recorrer, pero cada vez la mujer avanza más y más rápido en torno a este aspecto de la sexualidad.

¿Cuáles son las fantasías que más desean experimentar las mujeres?

La evolución de la sexualidad femenina es más tangible que nunca, porque la mujer está cada vez más despojada de “mochila”, habla cada vez más sin tapujos y dice lo que le apetece hacer y con quién. Según un estudio llevado a cabo en España por JOYclub, el 30% de las encuestadas no tiene problema en acostarse con un desconocido y el 35% de ellas quiere hacer un trío. La mujer está a la cabeza de las relaciones íntimas y es, en parte, gracias a plataformas como JOYclub, la comunidad basada en la sexualidad liberal que no pone normas –más allá del respeto- cuando se trata de sumergirse en el placer. El sexo por diversión se ve cada vez más como una opción, no como algo prohibido o que solo se puede tener con una pareja para toda la vida.

Sexualidad
Unsplash

¿A qué se debe la conocida como ‘brecha del orgasmo’?

Los encuentros heterosexuales han estado, durante demasiado tiempo, enfocados en el coito. La brecha del orgasmo alude a que es más frecuente que el hombre llegue al orgasmo a que lo haga una mujer durante las relaciones sexuales. A diferencia de la mayoría de los hombres, muchas mujeres no llegan al orgasmo solo mediante la penetración, sino gracias a la estimulación del clítoris, por lo que, si eso no se tiene en cuenta durante las relaciones sexuales, hay mucha más probabilidad de que llegue al orgasmo el hombre y la mujer se quede a medias. Y eso no tiene por qué ser así. Todos tenemos que disfrutar al mismo nivel y para ello tenemos que tener en cuenta nuestras necesidades para lograrlo.

La educación al respecto no ayuda. Si recordamos la escena de “Cuando Harry encontró a Sally” en la que Meg Ryan finge un orgasmo en un restaurante, es normal pensar que muchas mujeres, en vez de verbalizar lo que les gusta o les apetece que les hagan en la cama, finjan haber llegado al orgasmo por el simple hecho de satisfacer a sus parejas y hacerles pensar que “por ellas todo bien”. Pensar que esto es posible significa agravar aún más la brecha del orgasmo, por lo que hay que poner en valor una comunicación fluida con la pareja para tratar de poner fin a esta situación.

¿Cómo vivirá la mujer su sexualidad de aquí a 10 años?

Con una mayor libertad (esperemos que total) para expresar sus deseos, fantasías y carencias. La mujer desea divertirse y pasarlo bien cuando está con uno o varios hombres en la cama, por lo que también el hombre tiene tarea por delante. Esperemos que, dentro de 10 años, la igualdad sea mayor también en el plano sexual, gracias a una mejor educación y la ruptura de tabúes y prejuicios.

Continúa leyendo