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Las copas menstruales que cambiarán tu regla (y que luchan contra la pobreza menstrual)

¿Sabías que una de cada cuatro mujeres tienen que elegir entre comprar alimentos o productos menstruales? Así pueden las copas menstruales acabar con la llamada pobreza menstrual.

copa menstrual
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¿Alguna vez has oído hablar de la pobreza menstrual? Según el informe AROPE 2020, el 26,1% de la población española se encuentra en riesgo de pobreza o exclusión social y 3,1 millones de mujeres viven en hogares con baja intensidad de empleo. Estas cifras exponen que aproximadamente 1 de cada 4 mujeres en nuestro país pueden verse obligadas a tener que elegir entre adquirir alimentos o productos menstruales.

Desgraciadamente, España se encuentra a la cola en soluciones para atajar este grave problema. Mientras en países como Escocia o Reino Unido se han eliminado las tasas sobre los productos menstruales (o incluso se ha aprobado el acceso gratuito a ellos como es el caso del primero), nuestro país sigue manteniendo un IVA del 10% en los productos menstruales. Con todo, incluso eliminar la conocida como “tasa rosa” es una medida que se quedaría francamente corta para abordar la pobreza menstrual en España. “Si una persona no puede permitirse 2,75 EUR (con un IVA del 10%) en una caja de 48 unidades de tampones de calidad básica, podemos concluir que bajar el precio a 2,60 EUR (IVA del 4%) no va resolver el problema”señala Amaia Arranz, COO y directora de Impacto Social de Ruby Cup.

¿Cómo se puede solucionar este problema, entonces?

"Creemos que en España es necesario que se reconozca el derecho humano a gestionar la menstruación con dignidad. Por un lado tenemos que asegurar el acceso gratuito y/o subvencionado de productos menstruales a todas aquellas personas en situación de vulnerabilidad. Por otro, debemos de destruir el estigma y los prejuicios que rodean la menstruación, a través por ejemplo de campañas y colegios e institutos, para que aquellas personas que necesiten ayuda puedan hacerlo sin miedo ni vergüenza”, señala Amaia.

Ruby Cup
Ruby Cup

Desde nuestro país han surgido, por suerte, varias iniciativas que pretenden atajar este problema y ayudar al mayor número de niñas y mujeres posibles. Uno de ellos es el programa ‘Compra una, dona una’ de Ruby Cup, una iniciativa con la que esta empresa social dona una copa menstrual a una niña o a una mujer sin acceso a productos menstruales por cada unidad que venden. La firma también ha empezado a trabajar con ONGs y centros de acogida como ASSÍS, en Cataluña, poniendo en marcha talleres para mujeres vulnerables a las que se dona copas menstruales y que reciben formación sobre higiene menstrual.

GlupCup, por ejemplo, es otra de las firmas que desde 2019, ha llevado a cabo donaciones de copas menstruales a diferentes asociaciones de mujeres sin recursos, y que dona una copa menstrual a mujeres en situación de vulnerabilidad por cada copa comprada.

Lo cierto es que la copa menstrual se alza como la herramienta más práctica para combatir la pobreza menstrual (además de ser el producto más sostenible con el medio ambiente). Fabricadas con silicona suave, cómodas y reutilizables (su gran ventaja), se estima que una copa menstrual cuesta lo mismo que unos 6 meses de productos desechables para la regla (como los tampones o las compresas). Duran hasta 10 años, por lo que el ahorro que suponen es altísimo. Para que te hagas una idea: una mujer gastará en torno a 12.000 productos menstruales desechables en toda su vida, una cantidad que equivaldría a tan sólo cuatro copas menstruales. ¡Da que pensar!

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