Las feministas también tienen fantasías sexuales

Visto en Marie Claire México, según Christa D’Souza. El libro 'Fifty Shades of Grey' se ha convertido en un best seller y mina de oro para su autora.

Las feministas también tienen fantasías sexuales

James tiene una personalidad reservada. Si quieres descubrir algún rasgo de emoción en ella, es necesario que actives los estímulos que la hacen reaccionar. El cantante Ed Sheeran es uno de ellos. “¡Uf!, el último video donde sale bailando, es encantador”. La Nutella, la cual come directo del frasco, es otro. Después, están sus amados fans. Los veinte mil millones –o más, no sabemos la cifra exacta– cuyas vidas cambiaron después de leer Fifty Shades of Grey, la novela erótica que presenta a la recién graduada Anastasia Steele y su esclavizador amante y multimillonario novio, Christian Grey, y que comenzó a publicarse en internet en 2010, generándole ganancias por más de un millón de dólares a la semana. En las siguientes líneas, observaremos cómo la autora se ablanda mientras nos narra la historia de un hombre de 71 años quele contó cómo el libro (al que ella llama Fifty) le enseñó a enamorarse una vez más; o la de la mujer que mientras recreaba la escena del orgasmo y el pezón con su esposo, se encontró un tumor en el seno. “Y esta mujer, que resultó tener cáncer de mama, me contó también que tenía un hijo de tres años”, dijo James, cuyo nombre real es Ericka Leonard. “Honestamente, el simple hecho de pensar en eso me hace llorar”. Es una mañana soleada en Londres y las dos estamos sentadas en el gran penthouse de la suite de un hotel en pleno Soho. Han pasado pocos días desde que James regresó de la Costa Oeste estadounidense (ha cruzado el Charco cerca de 40 veces este año) y confiesa que no se siente del todo bien. Posiblemente por el jet lag o por el hecho de que pasó las tres últimas noches en Los Ángeles despierta hasta las cuatro de la mañana tomando vino y fumando con sus amigos, básicamente fiesteando como si no hubiera un mañana. “Todo el mundo fuma en LA”, dice. “También toma muchísimo, y después maneja. Eso me impresiona mucho”. Antes de Los Ángeles, James estuvo en Vancouver, donde se filmaron algunas de las escenas con más sabor de la tan esperada versión fílmica de Fifty Shades of Grey, protagonizada por Dakota Johnson y Jamie Dornan y dirigida por Sam Taylor- Johnson. James, coproductora del proyecto, y quien aprobó cada letra del guión, no quiso darnos detalles de la realización cinematográfica. En lugar de hablar de la película ella —o por lo menos su equipo— quiere que hablemos sobre la línea de lencería de Fifty Shades of Grey que ella “diseñó”, y que se venderá exclusivamente en Tesco (la cadena de supermercados en donde uno de cada cuatro de sus lectores compró el libro). Aquí estamos, ella, yo, su agente, un representante de Bluebella (la compañía de lencería que sacó a la venta una serie de juguetes sexuales de Fifty Shades of Grey que incluía sexy de lo que te podrías imaginar. Usando jeans deslavados, botas de motociclista y una chamarra de cuero gris (la cual compró en algún lugar de Estados Unidos, no recuerda dónde), James, de madre chilena y padre escocés (un camarógrafo de la BBC), posee esa extraña mezcla entre timidez y determinante seguridad. A pesar de que siempre está arreglándose el pelo detrás de la oreja, bajándose la blusa compulsivamente para esconder cualquier asomo de piel y acomodándose nerviosamente los lentes sobre su cabeza, hay algo en su abrasiva personalidad que muestra que puede mantenerse perfectamente de pie ante el competitivo mundo de Hollywood, su hogar durante los últimos dos años. “Es una ciudad muy extraña,” dice, refiriéndose a LA. “Todos están aterrados. Está marcada por el miedo. Pero es distinta para mí, yo no tengo el mismo nivel de temor. A mí no me aterroriza lo mismo que a ellos porque no estoy tras la búsqueda de fama y éxito, lo que me coloca en una posición muy agradable”, asegura con una risa relajada. Fama y éxito: vaya manera de decirlo. No podría haber una novela más lucrativa que ésta. Olvídate de James Patterson, J.K. Rowling o Stephen King. Fue E.L. James quien logró llegar al primer lugar en lista de los autores con más ganancias de Forbes el año pasado, con un estimado de 95 millones de dólares. Para aderezar la historia, James, ex productora ejecutiva de televisión y madre de dos hijos –y quien solía desquitar el estrés dándole de golpes a su Nokia mientras viajaba en metro durante las horas pico-, está por iniciar la promoción de una de las películas más anticipadas del año, una en la que Beyoncé fue la elegida para hacer el soundtrack, una que se desprende del libro que ya ha sido traducido a 52 idiomas, y que es leído por mujeres hasta en Mongolia… por Dios.

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