10 consejos para sobrevivir a la cena de Navidad de tu empresa

¿Estás preparada (mental y físicamente) para esta cita navideña? Toma nota de los consejos que te da nuestra experta y saldrás airosa de ella.

Puede que al día siguiente te arrepientas de haber acabado bailando la conga...
Puede que al día siguiente te arrepientas de haber acabado bailando la conga.../ Fotograma de 'Mad Men'

Llega diciembre, y con él viene el frío, las compras, los adornos navideños, la lotería, y ese acontecimiento que no pocos esperan (y otros muchos detestan, todo hay que decirlo): la cena de Navidad de la empresa. Quizá seas de esas personas a las que les encanta ir, o tal vez una de esas que lo odias, pero en todo caso es ineludible y supone todo un acontecimiento dentro de la empresa durante la Navidad.

Si eres de las que ante este tipo de acontecimientos piensas “tierra trágame”, te resultará interesante saber cómo afrontarlo sin agobios para conseguir pasarlo de la forma más airosa.

1. La primera duda, ¿voy o no? Si te planteas ir o no ir, no lo dudes, ármate de valor y asiste. Aunque estés pensando que tienes infinidad de cosas mejores que hacer, el esfuerzo puede convertirse en una oportunidad para dar a conocer lo mejor de ti, tu lado más humano y sociable, además de demostrarle a la empresa que te sientes parte de ella.

2. Problema dos: ¿Qué me pongo? Una vez decidido que asistirás, te aborda la incertidumbre de saber qué ponerte para ese día. Tu imagen dice mucho de ti y no puedes olvidar que, aunque fuera de tu lugar de trabajo, no deja de ser un evento empresarial, por lo que ser discreto a la hora de vestir es obligatorio.

3. Y ya que voy, ¿lo hago sola o acompañada? Aunque tengas pareja, es un acto al que es aconsejable acudir solo. Eres tú la que trabajas allí y son tus compañeros, no los de tu pareja.

4. ¿Con quién me siento y dónde? ¡Ha llegado el día! Coge el evento con ilusión, te resultará menos tedioso y te darás a ti misma la oportunidad de disfrutar del momento. Llega el instante de ocupar tu asiento en el restaurante y te asalta la duda: ¿dónde me coloco? Si el lugar no está asignado previamente, intenta colocarte con los compañeros con los que te lleves mejor, con los que compartas más cosas, y aléjate en la medida de lo posible de tus superiores, eso destensará la situación y te será más llevadero.

5. ¡Cuidado con el plato! Si existen varios platos para elegir, se consciente de que hay platos más fáciles de comer en público, al menos de forma educada. No comas demasiado, te dará la ventaja de poder hablar más y relacionarte mejor.

6. El alcohol, un error en el que es fácil caer. En las comidas de Navidad no se suele brindar precisamente con zumo y no todo el mundo está acostumbrado a tomar bebidas alcohólicas, por lo que, si tú eres de las que haces del agua tu manantial de vida, no te excedas bebiendo que te podría pasar factura.

¿Te imaginas a tu jefe vestido de Papá Noel?/ Fotograma de 'Mad Men'
¿Te imaginas a tu jefe vestido de Papá Noel?/ Fotograma de 'Mad Men'

7. ¿De qué hablo con los demás? Si eres una persona más bien tímida, deja que otros empiecen la conversación, pero participa activamente de ella. Eso sí, no abordes temas conflictivos como puede ser la religión, la política ni el futbol (conversaciones comprometidas pero recurrentes donde las haya), ni tampoco descalifiques a nada ni a nadie, ni hables de trabajo, que ya tienes bastante cada día. Solamente disfruta y escucha activamente, seguro que te va muy bien.

8. Si eres de las que adora compartirlo todo en las redes sociales ¡cuidado! Los smartphone pueden hacer mucho daño cuando compartes fotos o situaciones que luego son vistas (que lo serán, no te quepa duda) por tus superiores o personas ajenas al evento.

9. No pongas en peligro tu reputación. Cuesta mucho hacerse con ella y resulta extremadamente fácil perderla con personajes que utilizan este tipo de acontecimientos para destruir a las personas que les molesta dentro de la empresa. En todas las organizaciones existen los típicos desaprensivos que están esperando cualquier ocasión para echar el anzuelo, para poco después cotillearlo a toda la empresa. Es el peor momento para intimar de forma sentimental.

10. Y recuerda, una retirada a tiempo es siempre una victoria. Intenta no quedarte hasta el final, ya que probablemente será demasiado tarde y, si al día siguiente trabajas, lo pagarás caro. Evitarás comentarios y te irá bien compartir más tiempo con Morfeo.

No olvidemos que cualquier reunión que se produzca fuera del entorno de trabajo hace que por naturaleza la gente se relaje, momento idóneo para ser analizado por los departamentos de recursos humanos, ya que es cuando realmente puedes conocer mejor a las personas, sus inquietudes, sus miedos, sus virtudes y su forma de ser. Por lo tanto, cuanto mejor imagen proyectes, mayor será el valor que imprimas en la empresa.

María C. Melero es Licenciada en Ciencias del Trabajo y editora del blog antesalarrss.

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