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5 consejos para una videoconferencia laboral

En plena revolución del teletrabajo a consecuencia del Covid-19 surgen nuevas fórmulas laborales a las que debemos prestar atención.

5 consejos para una videoconferencia laboral
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Las circunstancias nos han convertido a gran parte de la población en  youtubers amateurs. El confinamiento sanitario nos está obligando a mantener reuniones y conversaciones remotas que muchas veces requieren que activemos las cámaras de nuestros ordenadores y móviles para no olvidar las caras de nuestros compañeros, jefes, familiares y amigos. ¡Así que vamos a hacer de la necesidad virtud con 5 sencillos consejos para que vuestras videollamadas sean un absoluto éxito!

Normas de una videollamada laboral
Pixabay para Pexels

1. Antes de nada, busca un buen rinconcito de tu casa, ese tan mono que utilizas para tus fotos de Instagram, discreto y sin elementos que hagan perder la atención de vuestros interlocutores. Revisa qué saldrá en cámara y arregla lo que sea necesario. Verifica que tiene una iluminación adecuada y que se te ve bien la cara; Y controla también que no se cuelen sonidos inoportunos, que den lugar a un momento “tierra trágame” y, sobre todo, que distraiga la atención y reste profesionalidad a tu intervención.

2. No le des al botón de llamar, sin comprobar que tienes buena cara. Es decir, arréglate como si fueras a ver a tu interlocutor en persona. Te subirá el ánimo y te ayudará a seguir proyectando la mejor imagen de ti misma.

3. Ahora sí, ya estás preparada para el gran momento. Coloca tu dispositivo de forma que se te vea bien. Lo ideal es que la cámara te enfoque un primer plano, es decir, más o menos, desde un palmo por debajo de los hombros. Porque créenos, nadie sale bien cuando se pega demasiado al objetivo. Miniconsejo: eleva un poco el ordenador o el teléfono, desde arriba siempre salimos mejor.

4. Mientras mantengas tu conversación, conviene que no olvides varias cosas básicas que pueden parecer muy lógicas pero que, en el fervor de la conversación, es posible que se te despisten:

  • No grites. Tu interlocutor puede subir el volumen de sus altavoces, pero quienes conviven contigo tendrán difícil encontrar tu regulador de voz. Además, así no tendrás que aguantar malas caras ni aspavientos que te distraigan mientras hablas. La gente puede ver como desvías la mirada y las arrugas de la frente se pronunciarán más de la cuenta.
  • No comas. No hay nada más desagradable que oír a alguien masticar o tragar. Seguro que puedes aguantar hasta que acabe la charla para calmar tu hambre y tu sed. En este caso, lo único que se salva es el agua, pero nada de patatas, frutos secos, chicles, galletas, chuches o cualquier otra cosa que se te esté pasando por la cabeza.
  • No hagas ruiditos. Deja tus bolígrafos tranquilos, no des golpes sobre la mesa o cualquier otra cosa que se te ocurra para demostrar tus habilidades como percusionista; no es el mejor momento, porque puedes incomodar a quien te escucha y te ve.

5. Para acabar con esta lista de imprescindibles, solo queremos que antes de hacer tu próxima videollamada reflexiones: ¿realmente es necesaria? ¿hacerla, en lugar de una clásica llamada telefónica o enviar un email, es preferible? Si respondes afirmativamente a estas cuestiones, ¡adelante! ¡No te cortes! Pero si tienes dudas, es posible que no vaya a aportar grandes ventajas. En este caso, no satures a tus interlocutores con videollamadas innecesarias.

¡Sé feliz, cuídate y quédate en casa!

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