Plan de rescate: cómo tener tus finanzas bajo control

Vivir acorde con tus posibilidades y conocer el gasto al detalle son las armas para tomar el control de tus finanzas.

Ahorrar

Días antes de que finalizase el año, ya se había agotado la edición para 2015 de Kakebo, un libro de cuentas para el ahorro doméstico. Convertido en un fenómeno global, el éxito de este cuaderno japonés avanzaba que nuestra economía cotidiana no atraviesa un buen momento. Hemos indagado para descubrir las trampas que impiden que llegues a fin de mes y, también, sus soluciones.

Euros escapistas

Sentirse desbordado por las finanzas personales es una de las dolencias que más se acusan en la sociedad moderna. En un país en el que el salario mínimo es de 648 euros, pero la factura de la luz supera de media los 75 euros, llegar a fin de mes es toda una hazaña. "Ocho de cada diez familias desconocen en qué partidas se gastan el dinero", señala Lupina Iturriaga, fundadora de Fintonic, una aplicación de gestión financiera. Según cuenta Jordi Fabregat, director del Máster en Finanzas de Esade: "Subestimamos nuestros gastos sin tener en cuenta los extras que puedan surgir". De ahí que la mayoría de los meses no nos cuadren las cuentas.

Gastar como recompensa

Tras una intensa jornada laboral con altas dosis de estrés, hemos aceptado el derecho a darnos un capricho. Recompensas en forma de moda, escapadas u ocio que superan las posibilidades de muchos bolsillos. "Existe una corriente cultural en la que predomina el aquí y ahora, obviando la planificación a medio o largo plazo", destaca el psicólogo Guillermo Fouce. "Buscamos una satisfacción inmediata y rápida", continúa. La ecuación se complica cuando en nuestra billetera abundan tarjetas de distintos bancos o utilizamos diversos medios de pago (Paypal o Bitcoin). "Son factores que dificultan saber dónde hemos dirigido el consumo", comenta Adrián Capote que, junto a José Vicente Martínez, es el fundador de Whallet. Esta app permite conocer al detalle dónde se destina el dinero y analizar los gastos que son prescindibles.

El riesgo de la deuda

Pensar que el lujo accesible puede formar parte de la cotidianidad de un salario medio es uno de los grandes fallos financieros. Según revela Fabregat, el problema más importante es adquirir una deuda por encima de las posibilidades: "El pago de un préstamo nunca puede superar el 30% del salario bruto". Asimismo, los plazos de interés actuales pueden crecer en algunos años y arruinar las arcas del hogar. "Hoy por hoy, la compra a crédito es un inconveniente, permite gastar más allá de los ingresos, lo cual es peligroso", coincide Adrián Capote. Tomarse un café de autor o destinar el cambio a compras compulsivas son amenazas para el bolsillo cuando se convierten en rutinas. "Imagina una persona que almuerza en el bar todos los días y se gasta tres euros cada día laborable, al final son 60 euros, lo que supone un 6% de su sueldo si gana 1.000", aclara Capote.

Llegar es posible

Aunque parezca ciencia ficción, la constancia y la motivación son armas más que suficientes para tomar el mando de la economía doméstica. "Es como un entrenamiento que pasa por iniciar una contabilidad personal. Es decir, medir y registrar objetivamente los desembolsos", asegura Guillermo Fouce. Existen trucos para gastar menos. Evitar ir al súper con hambre y llevar una lista son algunos de ellos. "Nosotros recomendamos comparar en varios sitios antes de comprar y comprobar, antes de salir de casa, que has apagado todos los aparatos (evita el modo reposo)", cuenta Capote. Pero lo más importante: piénsalo dos veces antes de sacar la tarjeta del bolso.

 

Collage: Sean Mackaoui

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