Quién es Mario Ávila

El suyo es el truco final. Se encarga de que las tiendas de Adolfo Domínguez sean irresistibles.

Mario Ávila es el último eslabón de esa cadena que empieza en el boceto del diseñador y acaba en nuestro armario. Es el último encargado de seducirnos, el suyo es el truco final. Interiorista de formación y responsable del concepto creativo de Adolfo Domínguez, su campo es el visual merchandising, el arte de diseñar el interior de las tiendas y cómo distribuir las colecciones en el espacio.

“Mi trabajo se basa en el detalle, en una buena colocación y en la combinación de texturas y materias naturales que llegan a generar una armonía capaz de atrapar”, explica Mario, que tiene a sus espaldas 20 años de experiencia en el sector. “En las tiendas de Adolfo Domínguez, la madera, el latón, el cristal, evocan la sastrería inglesa o el París de los años70 donde Adolfo se formó”, dice.

Nada es baladí, todo responde a una identidad, pretende transmitir los valores del producto que finalmente la clienta se llevará a casa. Orden, claridad, limpieza, todo lo nuevo al principio de la tienda y división por estilos o colores son algunos de los principios básicos del oficio de Ávila, cuya ciencia se basa en saber lo que deseamos y ponerlo a la altura de nuestros ojos pero también en cuestiones más intuitivas. “Algo que me enseñaron aquí fue entender que para hacer soñar a la gente tienes que llegar a seducirla con tu producto y  contar una historia”. Vendido.

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