Trabajo y salud: 8 errores que debes evitar

¿Está tu puesto laboral afectando a tu salud y bienestar? Descúbrelo aquí.

Confesiones de una compradora compulsiva
Confesiones de una compradora compulsiva/ Cordon Press.

 

Ya sabemos que estar ocho horas –o más- sentada delante de un ordenador todos los días en una oficina cerrada y en una silla incómoda no es precisamente beneficioso, pero hay más factores que pueden afectarte. Si cometes algunos de estos errores, corrígelos de inmediato.

1. Estás sentada horas y horas en una silla incómoda (y sin levantarte). Es bueno levantarse cada dos horas y andar, aunque sea por la oficina. De lo contrario, se acentúa el riesgo de sufrir trastornos musculares y óseos o problemas de circulación que deriven en enfermedades cardiovasculares. ¡Muévete! Otra opción es que pruebes a trabajar sobre una fit ball, te ayudará a corregir tu postura y evitará futuros dolores y problemas. 

2. Al contrario, trabajas horas y horas de pie (pero sin moverte de tu sitio). Estás creando una carga adicional en el sistema circulatorio que fomentará la aparición de varices, además de incrementar el riesgo de sufrir problemas cardiovasculares. Muévete y camina siempre que puedas.

El diablo viste de Prada
El diablo viste de Prada/ Cordon Press.

 

3. Trabajas con límites temporales imposible. Los proyectos que te encargan son muy importantes dentro de tu empresa -¡bien!- pero la cantidad de trabajo que conllevan no es proporcional al tiempo que tienes para realizarlos. Las horas extra que les dedicarás, tanto dentro como fuera de la oficina, harán que acabes estresada, irritada, de mal humor y con falta de sueño. Un cóctel explosivo al que debes poner remedio.

4. Cambias constantemente de horario por los turnos. No es bueno para tu bienestar trabajar sin unos horarios fijados, igual que no lo es hacerlo doblando turnos, aunque luego tengas más días de descanso. Nuestro cuerpo se acostumbra a unas rutinas diarias, entre las que incluimos unas horas marcadas de trabajo, ocio y descanso, que cuando se ven alteradas afectan negativamente al metabolismo, la presión arterial o nuestro estado anímico.

5. Pierdes mucho tiempo en ir de tu casa al trabajo. Sobre todo si vives en una gran ciudad, lugares en los que el tiempo medio de este viaje diario que realizamos se sitúa en torno a 45 minutos (ida, vuelta por la tarde aparte). A más lejos vivas de tu trabajo, menos te motivará ir cada día, y se incrementará el riesgo de sufrir depresión y ansiedad.

Mad Men
Mad Men/ Cordon Press.

 

6. Trabajas en un entorno laboral masculino. Aunque no lo creas, un nuevo estudio ha revelado que trabajar rodeada de hombres provoca que nuestra química cerebral reaccione de manera negativa haciendo que seamos más susceptibles a ponernos enfermas. ¿Cómo solucionarlo? Apostando por un ambiente de trabajo igualitario. 

7. Realizas viajes de trabajo con frecuencia. Si es tu caso, puede que estés estresada y cansada, ya que vivir de un sitio a otro (presión horaria aparte) afecta al estado anímico. Además, si le sumas una rutina de alimentación insana, en la que abusas de bocadillos y sándwiches que comes en cinco minutos, comida precocinada o fast food, tendrás un mayor riesgo de padecer colesterol y obesidad.

8. Hay demasiadas “reuniones de motivación”. Todo el equipo reunido, hablando sobre cuál es el papel de cada uno en la oficina, pero sin llegar a nada en concreto o cerrar proyectos futuros. Según diversas investigaciones, estas reuniones en las que no se marcan futuros objetivos provocan que la gente se sienta incómoda con ellas, pues cree que no está progresando ni evolucionando en su trabajo.

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