Estas son las mujeres que podrían dirigir Cataluña tras el 21D

Aunque algunas se traben descomponiendo la realidad, nosotras te explicamos quiénes son las mujeres que podrían (o no) poner orden en Cataluña.

A Inés Arrimadas la han llamado fascista. Caminaba por la calle con su marido mientras un grupo de periodistas los grababa y un hombre, que se pegaba al cortejo, le gritaba que no querían fascistas en su barrio. Él también grababa a la candidata de Ciudadanos con su móvil.

Hace unos días, Gabriel Rufián, diputado de Esquerra Republicana de 35 años conocido por su chascarrillos tuiteros, sus camisetas de Harry Potter y sus intervenciones en el Congreso impresora en mano, la llamó “Ibex Arrimadas”. Ramón Espinar, senador de Podemos, dijo que Arrimadas no podía ser “la presidenta de la Cataluña trabajadora” porque es “una pija que se debe al Ibex 35”. Internet se apresuró a recordarle la implicación de su padre en el caso de las tarjetas black de Caja Madrid. El de Espinar, no el de Arrimadas. El de Arrimadas era policía.

Andrea Levy va con escolta. A principios de diciembre, un grupo de personas que blandía fotografías de lazos amarillos, símbolo por la libertad de los políticos catalanes encarcelados, en las pantallas de sus móviles la acosó a la entrada de un acto de campaña. La número dos del Partido Popular en Cataluña dice que pueden gritarle e insultarle todo lo que quieran. Ella no se va a doblegar.

Dos de las candidatas de los tres partidos constitucionalistas que se presentan a las elecciones catalanas han sido acosadas por grupos independentistas. Eva Granados, número dos del Partido de los Socialistas de Cataluña (PSC), parece, hasta ahora, haberse librado.

Ada Colau, alcaldesa de Barcelona y última en la lista de Catalunya en Comú i Podem, asegura que ella no es independentista. No todos se lo creen. Dicen que viene y va como el Guadiana y que no se atreve a definirse. Ahora se preguntan qué “rédito” sacará de haber revelado en Sálvame Deluxe, días previos las elecciones, que de joven tuvo una novia.

A Marta Rovira, como a Levy y Arrimadas, también la duchan los abucheos. La razón, no obstante, es diferente: cuando la número dos de Esquerra Republicana de Catalunya visitó en la cárcel de Estremera al número uno de su partido y ex vicepresidente de la Generalitat, Oriol Junqueras, ahora en una celda de Madrid por sedición, rebelión y malversación, algunos miembros del grupo de extrema derecha Hogar Social gritaron a su alrededor “Puigdemont, a prisión” y le preguntaron dónde estaba “el osito”. O sea, Junqueras.

Entre insultos chillados y acusaciones veladas, Puigdemont, aún en Bruselas, planea votar a través del voto cedido por una chica de 18 años, las empresas continúan saliendo de Cataluña (van más de 3.000 desde el 1 de octubre), la venta de libros, indicador del disfrute del ocio, cae un 10 por ciento y, según unas grabaciones publicadas por el diario El Mundo, Silvia Sendra, cargo de ERC en Gràcia, explica a sus apoderados que "si veis que el presidente de la mesa no se aclara para hacer el recuento, llamad a vuestro responsable y él ya hará recomendaciones para que cuadre. No os preocupéis. Hay cosas que no os puedo explicar".

Mientras las urnas convocan a unos cinco millones y medio de personas y Sendra se traba descomponiendo la realidad, nosotras te explicamos quiénes son las mujeres que podrían (o no) poner orden en Cataluña a partir del 21 de diciembre.

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