Mujeres emprendedoras|Cambié de profesión durante la pandemia

Me reinventé en la pandemia: de periodista a dibujar platos de pan

Así recibí la llamada de las acuarelas en pleno confinamiento. Nunca es mal timing para las valientes.

En tiempos de crisis parece que se agudiza el ingenio y prueba de ello es el derroche de creatividad que vivimos en la pandemia, pero no solo de memes vive la raza humana, sino que ante la crisis económica que se cierne sobre nosotros es el momento de reinventarnos. Sí, eso de lo que no paramos de hablar constantemente en reuniones con amigos o ese día que el trabajo se te complica más que de costumbre. 

Si Antonio Flores entonaba su canto a las siete vidas que tiene un gato, ¿alguna vez has pensado la cantidad de Ave Fénix que puedes encontrar en tu propio círculo de amigos? Sí, hablamos de todos los emprendedores que luchan por su negocio, sueño e ideas laborales, y que, ante esta crisis sanitaria sin precedentes, se han visto obligados a resurgir de nuevo entre sus cenizas.

“Mucha gente tiene ideas pero solo unos pocos deciden llevarlas a cabo hoy y no mañana”

Nolan Brsuchell

Es el caso de la emprendedora a la que sometemos a nuestra entrevista confinada. Belén Sánchez Ureta, periodista, tuvo que potenciar sus habilidades más artísticas en pleno confinamiento para poder encontrar una nueva forma de generar negocio. Cuando los clientes comienzan a volar y tu cuenta bancaria empieza a mermar es el momento de sentarte y pensar qué es lo que te gusta, qué pasiones no has cultivado, qué aficiones son tus favoritas y qué es eso que siempre has querido hacer, pero para lo que nunca has tenido tiempo. Estos son los ingredientes básicos de la receta de la reinvención. Luego, como siempre, ¡muchas ganas de lanzarse al vacío!

«Las oportunidades no pasan, las creas» 

Chris Grosser

 

Belén nos explica el origen de esta nueva vía de negocio marcada por la fusión de dos elementos muy necesarios: la observación y la pasión. Amante de las bodas, de las mesas bien puestas, de las vajillas y de todo tipo de elementos que te hacen disfrutar de una buena mesa, no solo por lo que encuentras en el plato sino por cómo está dispuesto todo, tenía el ojo crítico más agudizado de lo normal. Es en este gusto por los detalles, por las mesas bonitas, cuando percibió la carencia de un elemento que podría aportar un toque diferenciador a las mesas, los platos de pan y, a raíz de entonces, nace la idea de convertir los platos de pan en una excusa para personalizar el sitting, el resto, ¡te lo cuenta ella!

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