Así se ha vengado definitivamente Carolina de Mónaco de Ernesto de Hannover

La princesa de Mónaco ha sido la artífice en la sombra de la venganza que ha dejado sin dinero ni patrimonio al que todavía es su marido, el jefe de la Casa Real de Hannover.

Carolina de Mónaco y Ernesto Augusto de Hannover decidieron unir sus vidas en sagrado matrimonio el 23 de enero del año 1999, en una ceremonia privada que tuvo lugar en el palacio de los Grimaldi.  Sin embargo, su amor no tardaría en marchitarse, y en menos de diez años ya hacían vidas por separado. Carolina y Ernesto llevan sin convivir desde el año 2009, aunque todavía a día de hoy siguen sin firmar sus papeles de divorcio. Una decisión muy sorprendente; sobre todo teniendo en cuenta la mala relación que han mantenido desde entonces.

Carolina de Mónaco y Ernesto de Hannover
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Con el paso de los años Carolina de Mónaco ha tenido que aprender a sobreponerse a las diferentes humillaciones públicas que ha soportado desde que decidió casarse con Ernesto Augusto de Hannover el mismo día de su cumpleaños. Durante diez años aguantó las históricas borracheras y desplantes protagonizados por el jefe de la prestigiosa Casa Real alemana; hasta que en enero de 2010 la revista Bunte publicó en exclusiva unas fotografías en las que el príncipe Ernesto de Hannover aparecía disfrutando de una agradable jornada de playa en Tailandia en compañía de una desconocida. La pareja aparecía abrazándose y besándose sin tapujos mientras se bañaban juntos en la playa de Freedom, situada en el conocido balneario tailandés de Phuket.

Bunte
@Bunte

El hecho de que su todavía marido ni siquiera se molestara en ocultar su romance de cara al público y decidiera viajar a este país asiático con su nueva pareja, en lugar de trasladarse a Suiza para esquiar junto a Carolina y sus hijos; hizo que la princesa de Mónaco tomara la decisión de alejarse definitivamente de Ernesto de Hannover para trasladarse a vivir de nuevo al Principado. Mucho se ha hablado desde entonces del hecho de que Carolina de Mónaco tomara la decisión de no divorciarse oficialmente del aristócrata alemán; y diferentes medios han afirmado en repetidas ocasiones que esta postura se debe al hecho de que Carolina no quiere renunciar a su estatus como Alteza Real de Hannover. Aunque para Bunte, el objetivo real de esta decisión esconde una jugada maestra por parte de Carolina en favor de su hija, la princesa Alexandra. Y es que, para tener acceso a una mayor herencia, Carolina de Mónaco debe ser la viuda de Ernesto cuando éste fallezca.

Carolina de Mónaco y Alexandra de Hannover
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Para que la princesa Alexandra pudiera heredar la fortuna familiar de los Hannover, Carolina de Mónaco comenzó a ser consciente de que debía evitar que el estilo de vida que llevaba su marido terminara por reducir ésta a cenizas. Es por ello por lo que la mencionada revista alemana afirma que Carolina comenzó entonces a orquestar una operación para tratar de arrebatar a su marido lo que más quería: patrimonio, estilo de vida e incluso a su propio heredero. En mayo de 2012, Ernesto de Hanover hijo, junto con los otros dos administradores de la Fundación Herzog von Cumberland tomaron la decisión de destituir al jefe de la Casa Real de Hannover de su puesto en la misma.

Ernesto Augusto de Hannover y Ernesto de Hannover junto a un amigo
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Fue entonces cuando dio comienzo una batalla legal entre padre e hijo que desencadenó una serie de demandas que acabarían destruyendo la relación entre ambos para siempre. En el año 2004 el marido de la princesa Carolina de Mónaco decidió realizar una donación en vida a su heredero de los bienes alemanes de la familia; por lo que desde aquel momento sus problemas económicos comenzaron a agravarse hasta tal punto, que Ernesto de Hannover se ha visto obligado recientemente a vender una serie de cuadros a su expareja, Chantal Hochuli, para poder seguir manteniendo el nivel de vida que tanto le gusta.

Ernesto Augusto de Hannover
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Y es que, según afirman desde Bunte, Ernesto de Hannover no era capaz de hacer frente a una deuda de 40.000 euros, por lo que tuvo que pedir a Chantal que le ayudara. “Ernesto ha vivido clara y constantemente por encima de sus posibilidades” afirma Volker Römermann a la famosa revista alemana. Y es que, según este abogado, que representa a una empresa a la que el aristócrata había cedido supuestos créditos contra su hijo; el jefe de los Hannover ha llevado una vida de lujo, gastando su dinero generosamente en viajes y coches. Esto sumado a las diferentes demandas de los últimos años ha terminado por hacer un gran agujero en su economía que le ha llevado incluso al punto de tener que pedir dinero prestado.

Nacho Bellón

Nacho Bellón

Soy de los que piensa que hay pocas cosas más poderosas que una buena historia, y yo solo trato de escribir la mía.

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