Carlos y Camilla: la verdad detrás de su historia de amor

Mucho se ha escrito sobre esta relación que dura más de cuatro décadas. Pero, ¿conocemos toda la verdad?

“Mi bisabuela, Alice Keppel, fue la amante de su tatarabuelo, Eduardo VII. ¿Lo sabía?”. Así abordó por primera vez Camilla, de apellido de soltera Shand, a Carlos, príncipe de Gales. Tal osadía, que al hijo de Isabel II le divirtió muchísimo, podría haber sido, según relatan algunas versiones, una simple apuesta con una amiga. Sea como fuere, lo cierto es que su historia de amor ha sobrevivido a todo tipo de tempestades, intrigas, complots, bodas y divorcios. Sin embargo, lo que no todos recuerdan es que este amor empezó siendo de cuatro y no de dos.

No siempre es fácil separar la verdad de la leyenda, pero todo apunta a que el primer acercamiento por parte de Camilla fue motivado para darle celos a su novio, Andrew Parker Bowles. El oficial de caballería era todo un rompecorazones a finales de los 60 y alternaba a su novia, Camilla, con muchas otras jóvenes, algunas de ellas del más rango abolengo. Hablamos, naturalmente, de Ana de Inglaterra, hija de Isabel II, Alteza Real y por lo tanto, hermana de Carlos. Los cuatro formaron un cuarteto amoroso de lo más bizarro donde todos ganaban menos uno: el príncipe de Gales.

Carlos de Gales y Camila de Cornualles
Gtres

A Ana le apasionaba Andrew, pero jamás se planteó nada serio con él. Andrew le daba celos a Camilla con Ana, y a Camila, Carlos le gustaba, pero por quien perdía la cabeza era por Andrew. A la princesa Ana se le adjudica una frase- repetida hasta la saciedad en las redes sociales gracias a la serie de Netflix, The Crown-: “andate con ojo. Mientras seamos nosotros los que juguemos con Camilla y con Andrew y no ellos con nosotros, todo irá bien”, le dijo a su hermano. El futuro rey de los británicos, que desde niño se mostró como un hombre muy sensible, aquella montaña rusa de amor y sexo le pasó factura. Más aún cuando se lanzó a pedirle a su amada en matrimonio y esta lo rechazó. Corría el año de 1973 y para reponerse, Carlos se embarcó en el buque Minerva. Semanas después y gracias al periódico The Times, se enteró que Camila y Andrew se habían prometido.

Y Carlos se fijó en Diana...por culpa de Camilla

Carlos de Gales y Diana de Gales
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Con los años, Carlos y Camilla retomaron la amistad. Sin ir más lejos, el heredero de la corona es el padrino del primer hijo del matrimonio. Según han relatado expertos en la casa real de los  Windsor, los exnovios se hicieron amantes a finales de los 70. Camilla distinguía perfectamente a Carlos, el hombre, del Carlos, príncipe de Gales, e incluso le animaba a buscar una futura esposa adecuada. Y es ahí cuando entra en juego el quinto elemento, Diana Spencer. A Camilla le parecía la chica perfecta. Lejos estaba de pensar que aquella inocente joven de apenas 19 años la convertiría, 10 años después, en la “mayor bruja de Gran Bretaña desde Wallis Simpson”. Pero eso es otra historia. El matrimonio estaba abocado al fracaso y tras descubrirse las reiteradas infidelidades de Carlos con Camilla, la pareja no tuvo más remedio que tirar hacia adelante, primero con discreción, y una vez muerta la princesa de Gales, con una boda. Un final feliz, que 40 años después, está más vigente que nunca.

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