Charlène de Mónaco, a punto de morir. La verdad sobre la gravedad de su enfermedad

Fuentes cercanas a la princesa han desvelado la verdadera naturaleza de su dolencia y lo grave que ha sido. "No pudo comer alimentos sólidos por más de seis meses", aseguran.

Cada día surgen nuevas informaciones sobre la esposa de Alberto de Mónaco y la última ha sido especialmente llamativa. Según publica la web Page Six, Charlène estuvo a punto de morir en su país de origen debido a la misteriosa enfermedad que padece. Al menos eso aseguran amigos cercanos a la princesa, que se quejan de que se le esté quitando importancia a todo lo que ha padecido y sigue padeciendo. "Es injusto que se la represente con algún tipo de problema mental o emocional. No sabemos por qué el Palacio le resta importancia al hecho de que ella casi muere en Sudáfrica", han confesado en el citado medio.

Se refieren a las últimas declaraciones del soberano monegasco, en las que aseguraba que su esposa sufría "agotamiento, tanto emocional como físico. Puedo decir que estaba sufriendo una fatiga increíble. No podía dormir bien durante varios días, no estaba comiendo bien tampoco. Ha perdido mucho peso, lo que la hace más vulnerable a las enfermedades, como catarro, gripe o, Dios nos libre, COVID". Por todo eso se decidió que siguiera tratamiento médico fuera de Mónaco "por razones de privacidad", hasta que esté plenamente recuperada. Sin embargo, en opinión de su entorno no se ha sido lo suficientemente claros con respecto a lo que ha pasado.

Por eso, ahora, los allegados de Charlène dan un paso al frente y explican con detalle su extraña dolencia. Aseguran que tenía una infección grave de oído, nariz y garganta, algo que ya se sabía, pero dar otra información bastante relevante. "Esto le provocó problemas graves de sinusitis y deglución derivados de una cirugía anterior. No ha podido comer alimentos sólidos en más de seis meses debido a todas las cirugías por las que ha pasado desde entonces. Sólo ha podido ingerir líquidos a través de una pajita, por lo que perdió casi la mitad de su peso corporal". De hecho, su extrema delgadez fue una de las cosas que más llamó la atención en algunas de sus publicaciones en Instagram mientras estaba en Sudáfrica.

Y añaden para zanjar especulaciones: "Definitivamente no tiene un problemas grave de salud mental, está agotada por los seis meses de cirugías y una incapacidad para comer adecuadamente como resultado". De esta manera arrojan luz sobre la verdadera gravedad de la enfermedad de la princesa que la ha mantenido lejos de casa por más de seis meses y de la que le está costando muchísimo recuperarse.

El lugar donde está llevando a cabo este nuevo tratamiento sigue siendo una incógnita, pero lo que sí se ha aclarado es el estado de su matrimonio con el príncipe Alberto. Ha sido él mismo quien ha negado cualquier tipo de crisis sentimental recalcando que el estado en el que se encuentra Charlène "no tienen nada que ver con nuestra relación". Asimismo admite que parecía encontrarse mejor cuando regresó al Principado, pero enseguida se dieron cuenta de que no era así y se tomó la decisión de que se apartara de la vida pública. Todos en Mónaco la echa de menos, especialmente sus hijos, Gabriella y Jacques, que le enviaban un tierno mensaje de cariño desde el balcón de palacio en la pasada festividad nacional.

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