El día que Carolina protagonizó un desnudo integral en público

La Princesa no puso objeciones a quitarse la ropa en una sesión de fotos con el que era su modista de cabecera

No es habitual que los estilistas de las royals saquen a la luz sus secretos, pero hay ocasiones en las que, por un motivo o por otro, algunos nos sorprenden con anécdotas y detalles que nunca imaginaríamos. Ese es el caso de Denis Poulin, uno de los peluqueros más afamados de las esfera vip.

El estilista acaba de publicar un libro, “El destino pende de un pelo”, en el que narra una de las anécdotas desconocidas de la hija de Grace Kelly. Según cuenta, hubo un día en el que la Princesa mostró su lado más atrevido y fue en un encuentro con el que sería su diseñador de cabecera, el que fuera director creativo de Chanel, el ‘káiser’ de la moda, Karl Lagerfeld.

Cuando ambos se conocieron, entre ellos se produjo una conexión inmediata, mucho más allá de una simple relación entre cliente y diseñador. Para Carolina, Lagerfeld ere uno más de su familia y su muerte fue un devastador golpe para la hermana del príncipe Alberto. Lo que no nos esperábamos es que la Princesa protagonizara una atrevida anécdota con él.

Carolina de Mónaco
Gtres

Tal como revela Poulin en su libro, durante una sesión de fotos con Karl Lagerfeld y su equipo, Carolina se vistió como Mae West, con una peluca rubio platino y un vestido de satén que insinuaba todos sus encantos. El modelo era tan ajustado que se le marcaba mucho la ropa interior y ante esto, el modista le dijo que se la quitara. El estilista le ayudó a quitarse el vestido y la Princesa no dudó en quitarse las bragas delante de ellos, sin ningún tipo de pudor, quedándose desnuda. Es cierto que todos los que estaban presentes en el estudio están más que acostumbrados a ver a modelos desnudas, ya que es algo más que habitual durante las sesiones de fotos, así como en los desfiles, pero resulta cuanto menos llamativo que sea una princesa la que no ponga objeciones a ello, lo que da una idea de lo cómoda que se sentía Carolina en su papel. Sin embargo, Carolina tenía una confianza máxima con el modista, a pesar de que no estaban los dos solos.

En el momento en el que se produjo la sesión, la hija de los príncipes Gracey Rainiero podía presumir de una silueta preciosa, y eso que la escena tuvo lugar apenas seis meses después de haber dado a luz, resalta el estilista.

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