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El incómodo encuentro de Kate Middleton

La duquesa de Cambridge ha coincidido con la supuesta amante de su marido, Rose Hanbury, en un servicio dominical en Sandringham con el que han cerrado sus vacaciones navideñas

Kate Middleton, príncipe Guillermo
Gtres

Los duques de Cambridge pusieron el broche de oro a la Navidad acudiendo a misa en Sandringham, siguiendo junto a la reina Isabel una de las tradiciones con las que dan comienzo al año. Para sorpresa de ambos, Rose Hanbury también se encontraba en el servicio dominical.

La supuesta amante del primogénito de Lady Di optó por dar la bienvenida al 2020 de la misma manera que el heredero y su mujer. A pesar de que no es la primera vez que la marquesa de Cholmondeley y Kate Middleton coinciden en un acto oficial, no deja de ser incómodo para la esposa del príncipe Guillermo debido a los escándalos que se rumorearon respecto a Rose y su marido.

No obstante, la cuñada de Meghan Markle no se dejó llevar por la posible tensión que conllevaría el momento y lució con la misma templanza a la que nos tiene acostumbrados. La duquesa apostó por lo novedoso con un tocado poco convencional en ella. Un sombrero fedora de color azul de Hicks&Brown al más puro estilo de la condesa de Wessex, marcó la diferencia en el outfit de la royal. El complemento azul marino contaba con una banda marrón, combinación de tonos que entraba en perfecta armonía junto a su abrigo burdeos de cuello chimenea. Tampoco faltaron las botas altas marrones a juego con unos guantes para combatir las altas temperaturas de Norfolk.

Y es que hace unos meses salió a la luz que la principal consejera estilística de la esposa del príncipe Guillermo es Sofía de Wessex. A pesar de seguir confiando en las decisiones de Virginia Chadwyck-Healey, también escucha la opinión de la condesa para sus actos extraoficiales, por la experiencia de Sofía en lo relacionado a las costumbres de Palacio.

Por su parte, la reina Isabel II escogió un conjunto morado para acudir al acto religioso que ha supuesto el punto y final de las vacaciones del clan Windsor en Sandringham. Los duques de Cambridge han tenido que volver a la rutina londinense para retomar sus agendas, y sus hijos las clases.

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