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El insólito truco de la reina Isabel II para cuidar sus diamantes

Angela Kelly revela en su libro 'The Other Side of The Coin: The Queen, The Dresser and The Wardrobe' que las joyas de la madre de Carlos de Inglaterra se preservan gracias a una mezcla sencilla, casera y económica

Isabel II
Gtres

Angela Kelly, modista y confidente de la reina Isabel II revela varios secretos de la monarca, nunca contados, en su nuevo libro 'The Other Side of the Coin: The Queen, The Dresser and The Wardrobe' ('El otro lado de la moneda: la Reina, la cómoda y el armario'). La mayoría, relacionados con el guardarropa de Su Majestad. Sin duda, uno de los más interesantes e insólitos tiene que ver con la fórmula que utiliza para preservar sus diamantes lo más brillante posible.

La madre de Carlos de Inglaterra emplea en sus más preciadas joyas una mezcla sencilla, casera y poco costosa -teniendo en cuenta que se trata de una royal- que puede funcionar a cualquiera. Los diamantes y las tiaras de Isabel II se limpian con agua y ginebra, una de las bebidas alcohólicas preferidas por los británicos. "La ginebra y el agua son útiles para darle a los diamantes reales un brillo extra", escribe la estilista. Asimismo, asegura que otro truco infalible es limpiar estas piezas con un poco de detergente diluido en agua.

Isabel II
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En su texto, Angela Kelly revela otros secretos y trucos relacionados con el armario de la abuela del príncipe Guillermo. Por ejemplo, que es ella misma quien moldea los zapatos de la Reina para que, al lucirlos, no le causen ninguna molestia. "Como se ha informado mucho en la prensa, una asistente se pone los zapatos de Su Majestad para asegurarse de que estén cómodos. Y sí, soy así de dispuesta. La reina Isabel tiene muy poco tiempo para sí misma y no hay momento de usar sus zapatos antes de su estreno. Como compartimos el mismo número, tiene más sentido de esta manera". El secreto detrás de la réplica del vestido de cristianar, utilizado por primera vez para el bautizo de James, el vizconde Severn, en 2008, es otra de las divertidas anécdotas que se pueden encontrar en el libro de Kelly.

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