El intrépido gesto del príncipe Guillermo: quiere retomar su carrera de piloto de ambulancias para ayudar en la crisis sanitaria

Se trata de la misma labor que ya realizó entre los años 2015 y 2017. Sin embargo, existen varios inconvenientes en esta decisión.

Si algo ha despertado la crisis del coronavirus es la generosidad. Y esta cualidad también ha llegado hasta la corona inglesa. El príncipe Guillermo ha pensado en retomar su profesión de piloto de ambulancias aéreas para poner su grano de arena a esta epidemia global. Se trata de la misma profesión que ya ejerció entre los años 2015 y 2017 desde el área de la East Anglian Ambulance, una entidad benéfica que atiende urgencias clínicas mediante helicópteros Airbus H 145 medicalizados. Por aquel entonces, el príncipe percibía unos 56.200 euros al año que decidió donar en su totalidad a obras benéficas.

Según han informado varios tabloides ingleses, el nieto de la reina Isabel II se está planteando esta vuelta a los cielos. “El príncipe Guillermo ha estado planteándose muy en serio volver a ser piloto de ambulancias para ayudar en la actual pandemia. Sabe que el país entero está poniendo algo de su parte y él también quiere ayudar”, publica The Daily Mail.

Príncipe Guillermo
Gtres

La jefa del servicio de ambulancias británico, Garret Emmerson, le ha apoyado públicamente: “Como bien sabe, en Londres tenemos un servicio de ambulancia aérea. Sería bienvenido en cualquier momento”, ha manifestado a los medios británicos. 

Sin embargo, hay varios inconvenientes que le hacen no estar seguro de tomar la decisión. El primero de ellos es que Guillermo se ha convertido en la casi única cara visible de la monarquía inglesa. Su abuela, la reina Isabel II se encuentra aislada en cuarentena al igual que el príncipe Carlos. Por su parte, su hermano Harry y Meghan Markle ya están oficialmente fuera de la representación de la corona.

Otros de los inconvenientes de su vuelta al mundo laboral sería traer al presente los problemas que ya le supuso su desembarco en las ambulancias aéreas. Él mismo confesó sus sentimientos: “La relación entre el trabajo y la vida personal es lo que me lleva al límite. Empecé a tener sentimientos que hasta entonces no había tenido nunca. Me sentía triste y deprimido por esa familia en particular”, confesó hace un año en relación a los varios accidentes que tuvo que presenciar en el pasado.

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