El marido de Beatriz de York estrecha lazos con su ex

Darah Hunag, madre del hijo que tiene en común con el empresario italiano ha sido contratada para decorar una vivienda

Beatriz de York y Edoardo Mapelli Mozzi
Gtres

Edoardo Mapelli Mozzi y Dara Huang ya han hecho sus vidas por separado, pero tienen un motivo de peso por el que mantener una buena relación. No es otro que su hijo Wolfie de cuatro años que tienen en común. Sin embargo, la vida les ha vuelto a unir, pero con motivos laborales. Edoardo que se casó en secreto este verano con la princesa Beatriz de York y su antigua pareja, la arquitecta y diseñadora de interiores, Dara Huang van a emprender un nuevo proyecto juntos. Se trata de Banda Property, la empresa de Edoardo que ha contratado a Dara para que decore una de sus propiedades en Londres, según cuenta Tatler.

La expareja tuvo una relación de tres años hasta que en 2018 decidieron tomar rumbos por separado. Al poco tiempo, el italiano encontró de nuevo el amor en Beatriz de York y por su parte, la diseñadora ha rehecho su vida con el financieros Filippos Kodellas de la Morena, hijo y nieto de diplomáticos griegos y españoles. Su padre es el diplomático -ya retirado- Nasas Kodellas y su madre, la española Belén de la Morena. Tras cursas sus estudios en la Universidad Pontificia de Comillas se trasladó a Londres para empezar trabajar en el mundo de las finanzas. Y fue ahí donde a través de amigos comunes conoció a Dara y se enamoró perdidamente de ella.

La relación entre los ex es tan buena que, en un principio, Dara Huang estaba invitada a la boda real que tuvo que ser suspendida debido a la crisis sanitaria causada por la Covid-19. Finalmente, al casarse en secreto y en un grupo reducido de personas, la arquitecta quedó fuera de la lista de invitados, aunque sí que fue su hijo Wolfie que ejerció de best man -una especie de padrino- de su padre Edoardo.

Beatriz de York y Edoardo Mapelli Mozzi
Gtres

El pasado 17 de julio el Castillo de Windsor fue testigo del enlace que parecía que por el momento no iba a celebrarse. Pese a ser factores de riesgo debido a su edad, no quisieron perderse la ceremonia la reina Isabel II así como su marido, el duque de Eimburgo. Además, tuvo un especial detalle con la madre del príncipe Carlos al llevar un vestido de Norman Hartnell que su abuela usó de joven. Como complemento optó por la misma tiara que llevó la Reina en su boda en 1947. Un gesto que desde luego no pasó desapercibido.

Continúa leyendo