Conocemos el motivo que ha enfurecido a la reina Isabel II

No son tiempos fáciles debido a la Covid-19 que está azotando el mundo entero, motivo por el cual se tienen que seguir una serie de recomendaciones que limitan esta 'nueva normalidad' que también afecta a la agenda de la realeza.

Un nuevo revés para la reina Isabel II. La madre del príncipe Carlos que es una mujer de tradiciones muy establecidas ha tenido que ver cambiados sus planes desde que el coronavirus está presente en nuestras vidas. Si cada verano lo disfruta en su propiedad en Balmoral -residencia en Escocia- y más tarde regresa al palacio de Buckingham o a Windsor como hace cada año, esta vez el matrimonio viajará hasta Sandringham, en Norfolk. Ahora, la Reina ha vuelto a ver sus planes trastocados.

Reina Isabel y el duque de Edimburgo
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Quedan tres meses para las celebraciones de Navidad y hay que ir llevando a cabo los correspondientes preparativos. Los criados de la realeza británica se han negado a aislarse durante cuatro semanas en una burbuja para poder servir a la reina Isabel II para evitar un posible contagio de Covid-19. Esta negación se ha producido porque los trabajadores se niegan a abandonar a sus familias para servir a la monarca.  

Reina Isabel II
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Ha sido el tabloide británico The Sun quien ha dado a conocer la noticia de que la realeza había pedido el apoyo de los funcionarios para que se puedieran llevar a cabo las tradicionales vacaciones de fin de año en la casa de campo de Sandringham. Los criados han asegurado que no están dispuestos a aislarse durante un mes, especialmente en el período de celebraciones familiares. El citado medio también ha confirmado que: "La reina Isabel está muy furiosa con lo sucedido".

Reina Isabel II
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Este hecho ha provocado un motín de unos 20 empleados entre los que se encuentra los de limpieza, lavandería y de mantenimiento. "El personal dijo que ya basta. Eso es absolutamente sin precedentes. Todos quieren ser leales, pero sienten que se les exige demasiado al hacer aislarse de sus familias en Navidad", afirma una persona muy cercana al citado diario. Si todo este asunto no se soluciona debido a la negación de los trabajadores de aislarse, la monarca podría verse obligada a celebrar por primera vez en 33 años la Navidad en el Castillo de Windsor.

En lo que llevamos de año, la reina Isabel II ha tenido que asumir ciertos obstáculos con los que no contaba. A principio de año, su nieto el príncipe Harry y su mujer, Meghan Markle anunciaban que se retiraban la Casa Real británica. Una decisión que conociendo la actitud de la Reina no le habría sentado del todo bien. Sin embargo, en todo momento mostró su apoyo al hijo menor de la princesa Diana de Gales. Ahora solo queda esperar para ver cómo se soluciona este nuevo revés que tiene por delante…

 

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