Ernesto de Hannover: clínica de desintoxicación de lujo... y fuga a Ibiza

El marido de Carolina de Mónaco no parece dispuesto a rehabilitarse, al menos no como le ha ordenado al juez. Ha cambiado su clínica de 5.000 euros al día, por una escapadita a la isla balear.

Ernesto de Hannover
Gtresonline

El príncipe alemán va de polémica en polémica. La última: Ernesto de Hannover se fuga de la clínica de desintoxicación de Austria en la que estaba recluido por orden judicial. Su situación evoluciona de mal a peor... ¿Y para qué ha salido? Pues para irse a Ibiza a pasar unos días de vacaciones alejado del férreo control de sus médicos y terapeutas. Parece que el todavía marido de Carolina de Mónaco tenía ganas de disfrutar de un poco de libertad (y de fiesta) en la isla balear, así que se ha saltado todas las recomendaciones. Tras su último problema con la justicia, el verano pasado cuando agredió a un policía y trató de atacar a otro con un bate, fue condenado a 10 meses de prisión en régimen de libertad condicional. El tribunal además le prohibió probar el alcohol y le exigió abandonar temporalmente su residencia en Austria e ingresar en un centro de rehabilitación. Y así lo hizo, eligiendo una de las clínicas más prestigiosas a la que han acudido otros famosos como la modelo Kate Moss.

Ernesto de Hannover clinica de desintoxicacion
Ernesto de Hannover saliendo de su último juicio / Gtresonline.

Se trata de Vivamayr, en Altaussee (Austria), que cuesta nada menos que 5.000 euros a la semana y que cuenta con un sinfín de tratamientos como desintoxicación, regulación del peso, terapias para combatir el estrés... Todo a base de buenos madrugones, una dieta depurativa y mucho relax. Y, claro, esto no iba mucho con el estilo de vida de Ernesto de Hannover, conocido por sus excesos. De hecho durante los meses que ha estado internado ha perdido muchísimo peso, tal y como él mismo ha contado en una entrevista. De 90 kilos pasó a 43 y ahora está en 60. "Si fuera mujer, podría trabajar como modelo. Necesito desarrollar un poco de músculo", bromea. Y para ello ha estado caminando en la montaña y montando en bicicleta.

Sin embargo, el príncipe alemán se ha cansado de acatar las normas de la clínica y hace unos días decidió tomarse un descansito. Para ello cogió un avión y se trasladó a Ibiza, donde la han pillado in fraganti tomándose una cervecita. Se supone que no debería probar el alcohol... Esta es una de las nuevas polémicas en la que se ha visto envuelto Ernesto, que recientemente se quejaba de que los medios daban una imagen equivocada de él. Al margen de los escándalos está su todavía mujer, la princesa Carolina de Mónaco, aunque ambos hace años que no tienen relación. Pero, ¿por qué no se divorcian? Según la prensa alemana es un acuerdo al que han llegado los dos para mantener el patrimonio familiar, aunque, de facto, su matrimonio está roto.

Eso sí, la relación de Hannover con el resto de sus hijos sí se mantiene. En 2018 le vimos en la boda de Ernesto con Sassa de Osma en Lima (Perú) donde se reencontró con la benjamina del clan, la princesa Alexandra, hija pequeña de Carolina. Al margen de estos acontecimiento, no es demasiado frecuente verlos juntos, aunque es de suponer que tienen contacto frecuente aunque sea de manera telefónica o virtuall

 

 

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