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Estefanía de Mónaco y sus hijas, juntas (y revueltas) por culpa del COVID-19

Después de muchos años, Pauline Ducruet y Camille Gottlieb regresan a casa junto a su madre, Estefanía de Mónaco, para pasar juntas los días de confinamiento.

Estefanía de Mónaco, Pauline Ducruet y Camille Gottlieb
Gtres

El coronavirus está consiguiendo cosas inauditas hasta el momento. Desde la cancelación de eventos y galas que jamás pensábamos que se podrían suspender, hasta la unión familiares de distintos clanes. Es el caso de los Grimaldi.

Estefanía de Mónaco se ha vuelto a reunir con sus dos hijas, a causa del coronavirus, para pasar la cuarentena juntas. Pauline Ducruet y Camille Gottlieb han concedido una entrevista a ‘Mónaco Info’ mediante videoconferencia y, han contado como están viviendo el confinamiento con su madre.

 Pauline ha asegurado que, desde que se marchó de Mónaco para emprender sus estudios de moda en Nueva York, no había vuelto a convivir con su madre. “Hemos pasado algunas semanas en la misma ciudad, pero no bajo el mismo techo”, decía. En la ciudad neoyorquina, la joven consiguió volcarse en su profesión y lanzó su firma ‘Alter Designs’, que ha presentado en las últimas ediciones de la semana de la moda de París.

Ambas han revelado que, durante la convivencia, intentan ser independientes para evitar cualquier tipo de roce entre ellas y hacer la relación más sencilla: “intentamos no estar las unas encima de las otras, salvo a la hora de las comidas”. Camille ha contado que el dibujo la sirve para despejarse en estos días. Además, aprovecha el sol de por la mañana para andar mínimo una hora sola junto a su perro.

Tras el positivo en el test de su tío, Alberto de Mónaco, tanto Pauline como Camille han hecho una reflexión de la situación que está sufriendo más de medio planeta. “Siempre pensamos que no va a pasarnos a nosotros pero, cuando le llega a alguien cercano a nuestra familia nos damos cuenta de que no hay barreras. Que cualquier persona puede quedar afectada. Somos muy conscientes de que es algo muy serio y de que no hay que tomárselo a la ligera”, concluía la hermana mayor.

En cuanto a su rutina en la cuarentena, han contado que tampoco hacen nada del otro mundo. Todos los días a las siete de la tarde salen al balcón para cantar su himno, sujetando mientras tanto la bandera de su Principado. Después, una hora más tarde, se vuelven a asomar para aplaudir como muestra de apoyo a todos los sanitarios que están luchando contra esta pandemia.

Louis Ducret, el tercer hijo de Estefanía, es la gran ausencia en esta reunión familiar durante el confinamiento. El joven ha decidido pasar estos días al lado de su mujer Marie y su perro, disfrutando de su primer año de casados.

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