El guardaespaldas de la princesa Diana ha asegurado que no debía estar en París la noche de su muerte

"No volvió el jueves como estaba planeado porque los tories estaban contra ella por la cuestión de las minas", ha confesado.

Mucho se ha hablado y se ha escrito sobre la polémica entrevista que concedió la princesa Diana a la BBC. Conocida como la 'entrevista del siglo', este encuentro resultó ser el mayor golpe de efecto para la monarquía en años, ya que la princesa confesó que eran tres en su matrimonio, refiriéndose a la relación extramatrimonial que el príncipe Carlos mantenía con Camilla Parker-Bowles, actual duquesa de Cornualles. 

Según una investigación hecha pública el jueves 3 de junio, la cadena no cumplió con los "altos estándares de integridad y transparencia", refiriéndose al encuentro entre Lady Di y Martin Bashir en 1995.

El periodista hizo que Diana creyese que "nadie era de fiar" para acercarse a ella y para que perdiese la fe en sus amigos y en su familia, de acuerdo con informaciones publicadas por The Sun. "Creo que Diana perdió la confianza en personas realmente clave ... Y al final, cuando murió dos años después, no tenía ningún tipo de protección real", afirmó Charles Spencer. "Bashir es un hombre realmente bueno en amplificar la ansiedad de la gente", afirmó Spencer. "Era muy bueno haciéndote sentir como si fuera tu amigo que te iba a salvar de un mundo difícil y peligroso".

Spencer confesó que Bashir, quien abandonó la BBC la semana pasada, utilizó documentos bancarios falsos y mintió acerca de que Lady Di había sido presionada por los servicios de seguridad para conceder aquella entrevista que fue vista por más de 23 millones de personas.

Un año y medio después, el 31 de agosto de 1997, Lady Di murió a causa de las heridas producidas en un accidente de coche en el interior del túnel del Alma, en París. Su pareja, Dodi Al-Fayed, y el conductor del vehículo, Henri Paul, murieron en el acto, mientras que el cuarto ocupante, el guardaespaldas Trevor Rees-Jones, logró sobrevivir pese a sufrir heridas de extrema gravedad.

Algunos medios de comunicación culparon a los paparazzi que perseguían el coche de la muerte de la princesa. Sin embargo, una investigación francesa descubrió que Paul, perdió el control del vehículo yendo a gran velocidad y bajo los efectos del alcohol y las drogas. 

Lady Di accidente coche
Fuente: GTRES

El guardaespaldas de la princesa, Trevor Rees-Jones, fue el único superviviente del accidente. A pesar de sufrir lesiones espantosas y una grave pérdida de memoria, se ha recuperado lo suficiente como para conseguir un gran trabajo en el gigante farmacéutico británico, Astrazeneca, que está detrás de una de las vacunas contra el coronavirus más eficaces del mundo .

Se desconoce si su función implica proteger al personal clave involucrado en el programa de vacunas o custodiar los laboratorios y la propiedad intelectual de la empresa. 

El ex miembro del equipo de seguridad de Al-Fayed, que ahora se hace llamar Trevor Rees, viajaba en el asiento del pasajero delantero del Mercedes y quedó atrapado entre los escombros, consciente pero con un traumatismo facial severo, que le mantuvo en coma inducido durante diez días. Fue necesario una hábil reconstrucción por parte de cirujanos, a partir de una fotografía antigua, que utilizaron 150 piezas de titanio para reconstruirlo.

Lady Di accidente
Fuente: GTRES

El próximo 1 de julio la princesa de Gales hubiera cumplido 60 años. Por este motivo, muchos que la rodearon se han animado a hablar en entrevistas, podcast y documentales sobre la vida de Diana

Uno de ellos, su antiguo guardaespaldas, que ha asegurado que Lady Di nunca debía haber estado en París la noche de su muerte y que debía estar de vuelta en la capital británica tres días antes

"No volvió el jueves como estaba planeado porque los tories estaban contra ella por la cuestión de las minas. La acusaban de usar la campaña para potenciar su propia imagen, lo que resultó muy desagradable y le causó un gran enfado. Así que se puso en contacto con nosotros y nos dijo que no quería todo ese fastidio que la esperaba al volver al Reino Unido y que ya regresaría el fin de semana", relató con la voz entrecortada. 

Sergio E. González

Sergio E. González

Cuando era pequeño una de las cosas que más me gustaba era sentarme a coser con mi abuela Mercedes, modista y patronista. Pero, con los años me olvidé del ruido de la máquina de coser y decidí que a mi lo que me gusta es contar ideas sobre moda, arte y belleza, ya sea con palabras, imágenes, con campañas de publicidad o con señales de humo… lo mío es comunicar. Pero no todo se resume a eso, también me gusta el café con hielo, los perros salchicha, la paella de mi madre y leer poemas de Lorca.

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