Ira von Fustemberg: la vida de cine de la reina de Marbella

La princesa italiana cumplió la pasada semana 80 años de vida convertida en el mito de la belle epoque de Marbella

La vida de Ira von Fustemberg es de cine y no solamente porque en su pasado haya aparecido en una docena de películas. Su existencia, a caballo entre Roma, Ronda y Marbella es el fiel reflejo de una edad dorada, un mundo que ya se había extinto mucho antes de que el coronavirus apareciera en nuestras vidas. Guapa, rubia, sofisticada… desde pronto aprendió que “la elegancia es lo único importante”, palabras de su madre, Clara Agnelli. A los 15 años se enamoró y se casó con Alfonso de Hohenlohe, con el que tuvo dos hijos. El matrimonio solo duró 5 años, pero la amistad duró hasta el año 2002, cuando el príncipe y promotor inmobiliario falleció en la capital del glamour de la Costa del Sol.
 

Ira von Fustemberg y Alfonso de Hohenlohe
Gtres

Un 18 de agosto de 1940, nació en Roma la hija del príncipe Tassilo von Fustemberg y Clara Agnelli, la hija del fundador de Fiat. Su infancia y adolescencia las vivió en su ciudad natal hasta que con apenas 15 años conoció al hombre que la marcó de por vida: su primer marido, Alfonso de Hohenlohe. Con el tuvo dos hijos. Más tarde, volvió a contraer nupcias con un acaudalado industrial brasileño, Francisco Pignatari. Fue durante esta época en que la princesa empezó a interesarse por el cine, entrando en cerca de 10 películas, carrera que estuvo en activo hasta 1980.

Reina de Marbella

Ira von Fustemberg y Karl Lagerfeld
Gtres

Tras el divorcio de su segundo marido, Ira volvió a Marbella donde siguió ejerciendo junto su exmarido Alfonso de Hohelnohe, de auténtica reina de la ciudad. Eran los años dorados del destino vacacional y si no estaban en la lista de los Hohenlohe-Fustemberg, no tenías acceso a lo mejor. Sus fiestas eran las más divertidas, sus casas las más espectaculares. En ellas se mezclaban el rancio abolengo con el dinero nuevo, y las estrellas más icónicas del mundo con hijos y nietos de dictadores latinoamericanos. Un tiempo ya pasado pero que la princesa recuerda con cariño pero no con nostalgia.

A principios de los 80, y tras la muerte de Grace Kelly, se habló de un romance entre Ira y Rainiero, algo que nunca se llegó a confirmar. Los años fueron pasando pero la belleza de Ira permaneció intacta. Karl Lagerfeld las escogió como una de sus musas y es que el poder de magnetismo de esta mujer ha sido siempre estratosférico. En el año 2002 tuvo que lidiar con la muerte de su ex marido, y en el 2006, con la de su hijo Cristoph en Bangok. Hoy, vive retirada en Ronda, en el Cortijo Las Monjas, propiedad de su hijo Hubertus de Hohenlohe. Un dulce retiro que le permite hacer balance de una vida de ensueño.
 

Continúa leyendo