Las espectaculares joyas con las que Isabel II ha posado en su nuevo retrato oficial

Llamada 'Tiara de zafiro victoriana', la reina Isabel adquirió esta pieza para completar un conjunto de joyas de zafiros que ya poseía.

Hay quien colecciona obras de arte, vehículos de alta gama, antigüedades y hay quien decide invertir en Alta Costura. De entrada, puede parecer un antojo comparado con un cuadro de Picasso o un deportivo, pero el negocio de la Alta Costura se alimenta de una élite muy reducida que converge en un mismo punto: son apasionados de la moda como arte. Y seamos sinceros, nadie luce una pieza de Alta Costura mejor que un miembro de la familia real.

Además de las propuestas de moda de lujo, si algo caracteriza a la familia real británica, además de su infinito vestidor es: el joyero real. No todos, pero cualquiera que tenga la suerte de heredar una joya familiar conoce el valor sentimental que puede tener una reliquia de este tipo, independientemente de su peso en oro (como dice el dicho). 

Pero, ¿y si el joyero de herencia tiene varias de las alhajas más importantes y valiosas del mundo? Sin duda, la colección que atesora la reina Isabel II es un tesoro internacional y es, incluso, motivo de disputa entre países. Expolios a un lado, de entre las joyas más destacadas de la reina destaca la elegante 'Tiara Fringe' con incrustaciones de diamantes que lució el día de su boda y la de su coronación, que solo una de las gemas es el diamante Cullinan II, de 317 quilates.

Como el fotógrafo oficial de la casa real británica en Getty Images, a Chris Jackson se le ha otorgado el acceso más que privilegiado a los entresijos de la familia real y de la misma Isabel II. Ha documentado los compromisos oficiales de la reina durante las últimas dos décadas, durante un período de cambios sísmicos en la monarquía británica. En fotografías que documentan momentos públicos y privados, y acompañadas de un texto cálido y atractivo que ofrece una perspectiva personal y anécdotas detrás de la toma, Jackson captura la gran elegancia y el encanto de la reina.

Desde viajes oficiales hasta cenas de estado, Jackson ha escrito un libro que nos lleva al corazón de lo que significa ser el jefe de la familia real británica. Mucho se ha hablado del estilo perdurable de la Reina, y aquí también se destacan los abrigos, vestidos, vestidos de noche, joyas, bolsos y complementos que componen el guardarropa coordinado de Isabel II. Uniendo a todo lo británico como embajadora y estadista, la reina Isabel II ha visto más del mundo y su gente que cualquier otra monarca, y se ha comprometido con ellos como ningún otro rey y reina en la historia de Reino Unido. Sin duda, una voz mundial para nuestro tiempo.

El libro, de tapa dura y 224 páginas, que publica la editorial Rizzoli y sale a la venta el 14 de septiembre como parte de las celebraciones del Jubileo de Platino, cuenta con una portada de lo más especial. 

Lo que más llama la atención del retrato son las joyas, que acaparan todo el protagonismo de este estilismo en clave de blanco

Isabel II tiara de zafiros y diamantes retrato libro
Fuente: Pinterest

Llamada 'Tiara de zafiro victoriana', la reina Isabel adquirió esta pieza para completar un conjunto de joyas de zafiros que ya poseía. Recibió el conjunto del que hablamos, una pulsera, unos pendientes en forma de lágrima y un collar de 18 zafiros, de su padre, el rey Jorge VI como regalo de bodas en 1947. Con casi un siglo de antigüedad, Noel Coward, el actor, dramaturgo y compositor inglés se refirió a ellas como: "Los zafiros más grandes que había visto en su vida".

Y bien, como hemos dicho, para el día de su coronación, la reina Isabel II decidió comprar una nueva pieza de joyería con un pasado vinculado a la realeza: un collar de zafiros del siglo XIX que había formado parte del joyero de la princesa Luisa de Sajonia-Coburgo y Gotha, nacida como Princesa Luisa de Bélgica. Envuelta en un escándalo de falsificación, fugada con su amante y hasta arriba de deudas, subastó todas las joyas que había heredado de su difunta madre, Enriqueta de Austria, entre ellas la gargantilla de zafiros que la reina de Inglaterra compró y luego transformó en una tiara. Ahora, las joyas que su padre le había regalado con motivo de su enlace con Felipe no estarían solas.

Sergio E. González

Sergio E. González

Cuando era pequeño una de las cosas que más me gustaba era sentarme a coser con mi abuela Mercedes, modista y patronista. Pero, con los años me olvidé del ruido de la máquina de coser y decidí que a mi lo que me gusta es contar ideas sobre moda, arte y belleza, ya sea con palabras, imágenes, con campañas de publicidad o con señales de humo… lo mío es comunicar. Pero no todo se resume a eso, también me gusta el café con hielo, los perros salchicha, la paella de mi madre y leer poemas de Lorca.

Continúa leyendo