Isabel II y su “annus horribilis”. Todos los escándalos que tambalean la corona británica

La corona británica está a punto de cerrar uno de los peores años de su historia. Un buen puñado de reveses que han dinamitado su imagen y necesitan decisiones urgentes.

Isabel II de Inglaterra
Gtres

 

La vida es una noria. Al menos para la reina Isabel II. Su graciosa majestad lleva más de 60 años en el trono y ha conocido todo los estados de gracia. Unas veces arriba y otras abajo, la reina de los británicos se ha mantenido como una auténtica roca. Durante más de medio siglo ha visto ascender y caer políticos, ha casado y divorciado a todos sus hijos, salvo Eduardo que aún sigue feliz con su familia, ha sobrevivido a la devoción del pueblo por la malograda Lady Di pero, aun así, ha superado todos los escándalos y salido reforzada de ellos. Si el año de 1992 fue descrito por la misma Reina como el “Annus horribilis”- se destaparon las infidelidades de Sarah Fergunson a su hijo Andrés, la separación de los príncipes de Gales y el incendio en el Castillo de Windsor- en el 2019 motivos no han faltado para que se haya vuelto a ver en el mismo punto. Tal y como dijo en aquella ocasión, este año que a punto está de terminar “no será un año que me haga mirar atrás con puro placer”. Estos son los asuntos que han dinamitado a la institución durante este año.

 

 

El accidente del duque de Edimburgo

 

2019 empezó con mal pie para la familia real. El 17 de enero, en la isla se despertaron con una sorprendente noticia: el duque de Edimburgo, a sus 97 años, había sufrido un accidente en el que había atropellado a una mujer. La casa real tardó en reaccionar y solo una semana después se emitió una carta del marido de la Reina pidiendo disculpas a la víctima. Fue, como se suele decir, un mal presagio de todo lo que vendría después.

 

El huracán Meghan Markle

Los duques de Sussex
Gtres

 

Nadie lo diría pero a día de hoy, hablar de Meghan Markle es hablar de escándalo. Como un goteo incesante, su nombre ha estado asociado a todo tipo de polémicas. Su negativa a posar con su hijo recién nacido solo fue el primero de muchos desplantes de la ex actriz a su familia política. Las constantes quejas por el trato de la prensa, sus vacaciones en avión privado, sus amenazas continuas con marcharse a Estados Unidos o el documental de la pareja en África sin el previo consentimiento del Palacio de Buckingham minaron por completo la buena sintonía entre Isabel II y la joven pareja, que llegó a ser la más popular de la familia.

 

El distanciamiento entre William y Harry

 

La irrupción del “huracán” Meghan no solo ha ayudado a deteriorar la imagen de los Windsor de puertas para fuera, también de puertas para dentro. Los medios británicos culpan a la duquesa de Sussex del alejamiento de los dos hermanos más unidos de la realeza: William y Harry. Al parecer, la falta de simpatía entre Kate Middleton y Markle, así como el comportamiento de los Sussex en los últimos tiempos, han logrado destruir en parte una unión que parecía inquebrantable. La relación entre los dos hermanos dista a día de hoy de ser idílica, tal como confesó Harry en el documental que hizo junto a su esposa.

 

Rumores de infidelidad

 

El nombre de Felipe de Edimburgo siempre ha ido asociado a rumores de infidelidad. Sin embargo, este año, y gracias a la tercera temporada de la serie 'The Crown', la opinión publica ha conocido que la propia Reina se podría haber “vengado” de su marido disfrutando de la compañía de Lord Porchester, a quien llamaba cariñosamente “Porchie”, y que fue durante años el cuidador de sus caballos. El rumor, que ha lastrado la reputación de la soberana desde los años 60, ha vuelto con fuerza aunque expertos en casas reales le han dado poca credibilidad.

 

El caso Epstein

Andrés de York
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La guinda del pastel. Como si no bastaran todos los motivos anteriores, a mediados de año explotó el llamado caso Epstein. El suicidio de su protagonista, el norteamericano Jeffrey Esptein, sacó a relucir una serie de nombres, hombres importantes de la política y las finanzas a nivel mundial, que habían participado en las fiestas del magnate acusado de explotación sexual de menores. De todos los nombres envueltos en el caso, se destaca uno: el de Andrés Windsor. El tercer hijo de la reina, fue amigo del acusado y varias mujeres le han identificado como partícipe de esas fiestas sexuales. El príncipe ha negado siempre la mayor, haciéndolo incluso en una entrevista a la BBC la pasada semana. Sin embargo, el ex marido de Sarah Ferguson no solo no convenció si no que además ha vuelto a poner a toda la corona en una complicada situación con sus parcas y desastrosas explicaciones. Al final, y con mucho pesar por parte de la monarca- siempre se ha dicho que era su hijo favorito- el duque de York se ha visto obligado a retirarse de la vida pública, renunciando así a seguir representando a la corona. El 2019 está a punto de terminar y con él uno de los peores años del reinado de una Reina que siempre ha sido vista como el estandarte de la ejemplaridad.

 

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