La especial joya que la reina Letizia ha condenado al olvido

Desde que Felipe se estrenase como Jefe del Estado, la reina Letizia tiene acceso al 'joyero regio de pasar' y que ha dejado en el exilio una de las joyas más especiales: la tiara prusiana.

Sabemos que no es una gran amante de las joyas, pero su posición como reina de España le obliga a caer rendida a los encantos de algunas de las piezas más exclusivas que existen en los joyeros de todas las monarquías europeas: las tiaras. Desde que doña Letizia se convirtió en reina consorte en el año 2014, han quedado a su disposición muchas de las diademas más deslumbrantes y espectaculares lucidas con anterioridad por grandes miembros de la realeza de Europa. No solo tiene en su poder aquellas que forman parte del lote: joyas de pasar, que dejó establecido en su testamento la reina Victoria Eugenia, gran amante de los diamantes, sino también otras alhajas que se han ido incorporando al tesoro la Casa Borbón desde generaciones o que la propia Letizia ha atesorado en forma de regalo por parte de su marido, el rey Felipe VI.

Desde que Don Felipe asumiera la Jefatura del Estado, para la reina Letizia se abrió un abanico de posibilidades aún por descubrir. Esas piezas reservadas que la reina Victoria Eugenia recibió de manos de la infanta Isabel y de su marido, el rey Alfonso XVIII, durante toda una vida y que en el final de la suya decidió dejarlas a su hijo Juan, conde de Barcelona, para que este se las dejara a su vez a su hijo Juan Carlos I y fueran utilizadas por las sucesivas reinas de España. En este exclusivo lote se encuentran originariamente la Diadema de las Lises, la Tiara Cartier y la Diadema de La Chata, de Isabel II. Años más tarde, el tesoro se amplió con la Tiara Rusa, que en origen era propiedad de la reina María Cristina, y que pasó directamente a la condesa de Barcelona por una supuesta mala relación entre la nuera y suegra.

Desde que estuvieron a su alcance, la esposa de Felipe VI ha lucido todas las joyas que reposan en el joyero real. Sin embargo, tanto antes como ahora ha optado por otro tipo de piezas más discretas. La Tiara Floral, realizada en oro, plata y diamantes y que está compuesta por cinc flores que pueden convertirse en un collar o tres brazaletes, que los Franco regalaron a doña Sofía por su enlace con el rey Juan Carlos o la Tiara Princesa que Felipe le regaló a Letizia por uno de sus aniversarios, son algunas de las diademas que Letizia tiene a su disposición junto a la Prusiana, una de las diademas más espectaculares hasta la fecha. De estilo neoclásico y línea helenica, fue confeccionada en Berlín por el joyero Koch en platino y diamantes. La favorita de la reina Sofia y ahora, de doña Letizia.

Reina Letizia
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La diadema prusiana es una de las favoritas de la reina. Igual que doña Sofía, Letizia la lució en su boda con don Felipe en la Catedral de la Almudena. Su nombre es consecuencia de la princesa para la que fue diseñada, Victoria Luisa de Prusia, abuela de la reina Sofía, quien la heredó al cumplir la mayoría de edad. Sin embargo, no hemos vuelto a ver a la reina Letizia con la diadema desde hace varios años. Podríamos pensar que ahora que tiene a su alcance piezas más importantes o simplemente no la luce por la tensa relación con su suegra. Sea como fuere, doña Letizia sigue usando otras como la Floral, que utilizaba de manera habitual en su etapa como princesa de Asturias. Esto nos hace pensar que el incidente en la Catedral de Palma de Mallorca tiene algo que ver en esto.

Don Juan Carlos y Doña Sofía
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Como hemos expuesto, la Tiara Prusiana es una de las piezas más especial para doña Sofía, mucho más que cualquier otra joya, con permiso del 'pendentif' de rubí que heredó de su madre, la reina Federica. Se trata de una diadema de corte neoclásico y línea helénica, creada en platino y diamantes. La tiara cuenta con dos bandas, una superior con hojas de laurel y otra inferior con una greca griega, separadas ambas por una fila de columnas de diamantes. En su centro cuelga un  brillante en forma de lágrima. Cabe destacar, que las infantas Elena y Cristina también la han utilizado en varias ocasiones.

Reina Letizia
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Si hay un complemento básico en el joyero de la casa real española son las tiaras. La tiara prusiana, lucida por reinas, princesas e infantas en los eventos más destacados a los que acude la casa real, es la alhaja por excelencia de la monarquía española. Lo probable es que al tratarse de una pieza de la colección privada de la reina Sofía - al igual que los tres brazaletes en oro, rubíes, zafiros y esmeraldas obsequio de su hermano Constantino-, la madre de Felipe VI desee que la tiara pase a sus hijas, o quizás esté esperando a que su nieta Leonor se estrene en la vida política y rescate la Prusiana de su aparente condena al exilio.

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