La tiara de los lises no es la joya más valiosa de Letizia. ¿Quieres saber cual?

Es sorprendente pero hay una joya en el lote de pasar que cuyo valor es superior a toda las demás juntas

Letizia de España
Gtres

Mucho se habla del joyero de doña Letizia. En él encontramos importantes joyas como las pulseras gemelas de Cartier o la tiara Flor de Lis, entre otras. El lote de joyas de pasar tiene algunas piezas de valor considerable aunque en honor a la verdad, cuando son comparadas con las alhajas de otras casas reales, la española es más bien modesta. Aunque la monarquía española, junto a la británica, es de las más importantes del mundo, el joyero no lo es tanto. Según reza la leyenda, la “culpable” sería la reina Isabel II, quien se deshizo de joyas importantes durante su exilio en Francia. Sea como fuere, las tiaras suelen ser las piezas en las que la gente más se fija, no obstante, en el caso de España, ninguna de ellas es la más valiosa del joyero, ni tan siquiera la ya mencionada Tiara de los lises. Pero entonces, ¿cuál es la joya más valiosa del lote de pasar?

Letizia de España
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Quizá a muchos les sorprenda pero de todas las habidas en e joyero real, la de más valor es el collar de perlas que la reina Cristina compró en Rusia y que la reina Letizia estrenó hace unos años en la recepción del presidente de la República de Alemania. Conocido como el “collar de treinta siete perlas grandes”, esta pieza fue evaluada en más de un millón de las antiguas pesetas en 1906, lo que en su día equivalía a todo un año de sueldos de 800 funcionarios. Aunque sorprenda, lo cierto es que as perlas, llegados a un determinado tamaño, su valor se dispara por completo, muy por encima de diamantes, rubíes y demás piedras preciosas.

La reina Victoria Eugenia: una enamorada de las joyas

Victoria Eugenia de Battemberg
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Como ya se ha mencionado, con Isabel II se perdieron muchas joyas y con la  reina Cristina, llamada doña Virtudes por el pueblo, de carácter adusto y austero, y quien era poco dada a grandes piezas, poca o ninguna importancia se le dio. No fue hasta la boda de su hijo, el rey Alfonso XIII con Victoria Eugenia de Battemberg cuando el joyero real español empezó a recuperar cierto relumbrón. La que fuera princesa británica era una enamorada de las joyas y mientras vivió un matrimonio feliz junto a su marido, el rey, este le agasajó con la mayoría de las piezas que hoy conocemos y que tanto doña Sofía en 39 años de reina consorte y ahora doña Letizia lucen para goce y disfrute de todos a quien les guste el brillo de estas alhajas con tanta historia.

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