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Laurent de Bélgica: los escándalos del príncipe maldito

El hermano de Felipe de los belgas es adicto a la polémica y su conducta le ha enfrentado al gobierno y a su propria familia

Laurent de Bélgica
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En todas las familias cuecen habas. En toda casa hay una oveja negra. La realeza no es excepción y pocas son las familias que pueden presumir de una conducta intachable de todos sus miembros. Los Windsor tiene al príncipe Andrés, en Noruega a Marta Luisa y en Bélgica a Laurent. El hermano de Felipe, el rey de los belgas, lleva años encadenando escándalo tras escándalo, ganandose a pulso el nombre de príncipe maldito. Sus meteduras de patas son antológicas y en algunos casos han llegado incluso a provocar conflictos diplomáticos.

Suspensión de actividad pública

Los reyes de los belgas junto a los príncipes de Liege
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Laurent de Bélgica ha sido siempre un hombre problemático, lo que le ha llevado a ver suspendida su agenda y ser alejado de los actos de la familia real en varias ocasiones. Polémicas declaraciones en periódicos, enfrentamientos en público con miembros del gobierno o simples indiscreciones familiares, como posicionarse a favor de su hermanastra Delphine Boel, le han llevado al ostracismo en varias ocasiones, algo que lejos de amedrantarle solo hizo que volviera a reincidir con más fuerza. Una de sus polémicas más sonadas fue el enfrentamiento que ha mantenido con varias personalidades del Partido Nueva Alianza Flamenca. El líder del partido le acusó públicamente de fraude, algo que quedó acreditado por un tribunal, y lejos de callarse, el príncipe hizo unas incendiarias declaraciones que llevaron a su padre primero, y a su hermano después, a suspender su agenda como representante de la corona del país.

Amistades peligrosas y conflictos diplomáticos

Los príncipes de Liege
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Como un auténtico niño problemático y malcriado, la capacidad del hijo pequeño de la bella reina Paola en meterse en líos es dilatada. En los años 2007 y 2008 generó un auténtico conflicto diplomático por reunirse varias veces con Maumar Gadafi, hijo del antiguo dictador libio en pleno conflicto en el país. También hizo acto de presencia en la República Democrática del Congo, excolonia belga, en plenas elecciones en el país, generando malestar entre la ya de por sí estrafalaria clase política de la nación africana. Más recientemente, Laurent acudió a una fiesta en la Embajada China en Bruselas, reuniendose con varios dirigentes del país en nombre del reino sin previa autorización.

Tales acciones llevaron al primer ministro Charles Michel a amenazar con quitarle la partida que recibe del estado. Al final, y acordado con su hermano, el rey, se le redujo en un 15% su asignación anual y se le prohibió reunirse con mandatarios extranjeros. El aristócrata respondió dando una entrevista a un periódico en el que acusó a su familia y al gobierno de querer “desterrarme y tenerme muerto en vida. Reducir mi sueldo es un atentado contra los derechos humanos”. Leer para creer.

No sin mi móvil

Laurent de Bélgica
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Que nadie se lo toma en serio en su país y en el exterior es ya un hecho. Y es que sus actos le delatan. Uno de los últimos enfrentamientos con su familia se dio en el día nacional de Bélgica. Mientras presidia el acto junto al resto de familiares, Laurent no tuvo inconveniente en sacar su teléfono y hablar durante más de dos minutos, evitando de ese modo saludar a varias autoridades allí presentes. El rey Felipe de los belgas se vio obligado una vez más a apartarle de la vida pública tras las quejas del gobierno. Pero seguro que no será un escarmiento. Con 50 años ya nadie cambia. Quedan polémicas para rato.

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