Letizia arriesga con uno de sus modelos más polémicos

La Reina ha vuelto a apostar por el total look black para la entrega de los Premios de Periodismo Francisco Cerecedo.

Nueva cita en la agenda oficial de los Reyes, en una semana en la que han compartido varios actos desde que regresaron al trabajo tras sus vacaciones de verano. La entrega de los Premios de Periodismo Francisco Cerecedo ha sido una de estas fechas marcadas en su calendario, especialmente en el de Letizia, ya que esta suele ser una de sus recepciones favoritas. Está cómoda entre sus viejo colegas de profesión y por eso es quizá uno de los momentos en los que más arriesga en su vestuario. Y anoche lo volvió a hacer. La Reina sorprendía a su llegada con uno de sus modelos más polémicos: el vestido de Armani que estrenó hace dos años durante una visita a Asturias, y que terminó jugándole una mala pasada gracias a la que protagonizó todos los titulares del momento.

Se trata de un vestido con silueta lápiz, cuello caja y manga francesa con drapeado a la cadera y una abertura en la pierna derecha, que fue ‘la culpable’ del desliz en Asturias donde quedó al descubierto lo que parecía ser parte de una prenda de ropa interior de color blanco. Afortunadamente en esta ocasión no ha habido descuido y doña Letizia ha aprobado con creces con este outfit minimalista, elegante y sobrio que completó con unos Manolos y un clutch de Bottega Veneta. En el dedo índice de su mano izquierda su anillo de Karen Hallam y unos aros de plata con circonitas de Coolook.

La Reina estrenó el vestido en el concierto previo a la entrega de los Premios Princesa de Asturias de 2018. Contra todo pronóstico rompió la tradición de vestir de Felipe Varela, su diseñador de cabecera, que poco a poco ha ido compartiendo hueco en el vestidor de Letizia con otras firmas como Carolina Herrera, una de las que está marcando el estilo que luce actualmente.

Una vez más ha apostado por un total look black favorecedor y siempre elegante. Vestir de negro para esta cita se ha convertido ya en una tradición para ella, que desde que acudió por primera vez -como Princesa de Asturias- en el año 2004, han sido contadas las ocasiones en las que ha roto con este color. La primera fue precisamente en esa ocasión cuando mostró su imagen más clásica con un conjunto en tonos marrones en el que destacaba una chaqueta con bordados y un cinturón superpuesto con hebilla de pedrería.

La segunda en el año 2017 cuando sorprendió a los asistentes con un minivestido de Teresa Helbig en blanco y negro con volantes y pedrería y que no convenció a los expertos. Primero por el largo – demasiado corto al ser un evento de noche- y segundo, porque prefirió desafiar a las bajas temperaturas yendo sin medias, lo que hacía del conjunto que fuera algo más propio para un evento en primavera.

Doña Letizia no puede evitar ser el blanco de las miradas con cada una de las elecciones que hace a la hora de llevar un look. Desde que se decretó el estado de alarma con la llegada de la pandemia, sumado a los problemas derivados de las informaciones relacionadas con don Juan Carlos, la Reina está cumpliendo con la austeridad marcada por la Institución. De ahí que prefiera reciclar looks, que ya ha llevado en otras ocasiones, y que además esté apostando por tonos grises, azules o granates, dejando el rojo en un segundo plano.

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