Cita ineludible en Luxemburgo: así será el primer bautizo ‘royal’ en tiempos del covid

Este es un bautizo muy especial ya que es el heredero del Gran Ducado el que recibe las aguas bautismales.

A pesar de que la crisis del coronavirus vuelve a sufrir una segunda ola de contagios en todo el mundo, la vida sigue y también los acontecimientos familiares que, siguiendo las recomendaciones de las autoridades sanitarias, siguen celebrándose. Y la familia del Gran Ducado de Luxemburgo no va a ser menos, sobre todo porque el pasado 10 de mayo daban la bienvenida a un nuevo miembro que curiosamente será el heredero del trono. Los Príncipes Guillermo y Stéphanie se convirtieron en padres de su primer hijo en plena pandemia, una circunstancia que no ha empañado este momento tan dulce para toda la familia que ha conocido al pequeño adaptándose a esta nueva realidad. Cuatro meses después de darle la bienvenida al niño, los Grandes Duques celebran el bautizo de su nieto en una ceremonia que se va a celebrar, a las 14:30, en la Abadía de San Mauricio de Clervaux.

Un acontecimiento que va a quedar lejos de otras celebraciones oficiales en el Ducado, tales como bodas y bautizos de otros de los nietos de Enrique y María Teresa, que van a ejercer de felices abuelos en un día tan especial para todos, a pesar de que la celebración se regirá por las recomendaciones sanitarias impuestas por la crisis del covid. Aún así, este será el día en el que el pueblo conozca, de manera oficial, al que será el próximo Gran Duque, por detrás de su padre. El bautizo es una cita ineludible para los duques, que han disfrutado de unos días de descanso en la localidad vasca de Biarritz, donde al parecer han encontrado el lugar perfecto donde desconectar y quién sabe si también para mudarse tras su jubilación. El pequeño Charles recibirá las aguas bautismales y por ende su nombre completo: Jean Charles Philippe Joseph Marie Guillaume. Un larguísimo nombre que incluye el recuerdo a su bisabuelo, el Gran Duque Juan -fallecido el pasado año- , y a su padre el Príncipe Guillermo.

Tras el parto el heredero hizo partícipes a los ciudadanos de su felicidad y la de su mujer: “Queremos compartirlo, sobre todo en estos momentos tan difíciles para el país y para la población, sobre todo para las familias que no pueden estar juntos desde hace mucho”. Algo que también vivió la propia familia ducal, que cumplió con el confinamiento en el Palacio Real y así, de manera telemática, fue como tuvieron que conocer a su nieto Charles, un miembro destacado por ser el digno sucesor de la Casa Real. Videollamadas y redes sociales, han sido las herramientas que han utilizado todos los miembros de la familia para verle la carita al pequeño y por supuesto, felicitar a los felices papás, que cumplían su sueño ocho años después de casarse. Por eso, y para agradecer las muestras de cariño y las donaciones que recibieron por el nacimiento del pequeño, Guillermo y Stéphanie explicaron que dichas cantidades irían a parar a dos proyectos solidarios muy importantes: la creación de un parque infantil y para luchar contra la hambruna de los niños en Sudán del Sur, proyecto gestionado por Cáritas Luxemburgo.

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