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Los secretos de la tiara predilecta de Diana y Kate

La Love´s Knot fue la tiara favorita de Diana y ahora lo es de Catalina. Lo que pocos saben es que es un plagio de otra alhaja

Diana de Gales
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La casa real británica es inagotable. Todas las semanas, incluso todos los días, los Windsor son motivo de una nueva historia, rumor o chascarrillo. Su boato, sus miembros y sus relaciones siempre tienen una buena historia detrás. Y eso por no hablar de sus joyas, auténticas protagonistas de crónicas y reportajes en todo el mundo. La que hoy nos atañe es una muy especial: la Love's Knot, la tiara que ha unido a Diana de Gales y a Kate Middleton. Aunque nunca se cruzaron ni conocieron, la princesa del pueblo está muy presente en la vida de la esposa de Guillermo. Para empezar, ambas mujeres han compartido el mismo anillo de pedida y ahora también su devoción a una de las joyas más admiradas de muchas cuantas tienen en la familia de Isabel II.

Catalina de Cambridge
Gtres

La tiara Love's Knot es una de las piezas más importantes de la corona. Hecha en oro blanco, perlas en forma de lágrima y diamantes, fue un encargo de la reina María a la joyería Garrard en 1913. Lo que muy pocos saben es que se trata de un plagio. A María de Teck, la abuela de la actual soberana, le fascinaba una pieza similar, perteneciente a la princesa Augusta, la esposa del duque de Cambridge. La joya, cuyo nombre es The Cambridge Love's Knot, era muy similar a la que hoy llevan las mujeres de la monarquía británica y sirvió de inspiración para la reina María a la hora de hacer el encargo.

Años más tarde, le tocó a Isabel II devolverle el relumbrón. Sin embargo, quien sí hizo de ella su imagen de marca fue Diana de Gales. En 1981, la reina se la regaló a su futura nuera quien, aunque en el día de su boda prefirió llevar la tiara Spencer en honor a su familia, rápido sucumbió a la belleza de la Love's Knot revisitada de la reina María.

Lo curioso es que tras años de ostracismo, ha sido justo la nuera de Diana, Kate Middleton, quien ha traído de nuevo esta pieza al centro mediático. Han sido muchas las ocasiones en las que se ha podido ver a la duquesa consorte lucir esta tiara, que ha querido la historia, sea un “plagio” de otra joya cuya primera dueña fue curiosamente otra duquesa de Cambridge, la princesa Augusta. Y es que detalles como este hacen de las monarquías bienes de interés cultural. Una fuente de Historia y de historias que se antojan infinitas.

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