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Matilde de Bélgica se arriesga en medio de la crisis con su gesto más solidario

La Reina y dos de sus hijos visitaron una residencia de ancianos este fin de semana para llevarles flores y pasteles

Matilde de Bélgica
Gtres

La Casa Real Belga fue una de las primeras en cancelas su agenda internacional debido a la crisis sanitaria generada por el covid-19. Felipe y Matilde tenían previsto un viaje oficial a Italia, que, en un primer momento ha sido postpuesto de manera indefinida hasta que la situación quede normalizada. Sin embargo, Sus Majestades también ha tenido que modificar su actividad en el país. Toda la agenda institucional de los Reyes ha quedado en el aire, de la misma manera que las clases se han suspendido para sus hijos.

Si en un primer momento se dijo que la princesa heredera Elisabeth, duquesa de Brabante, iba a permanecer en el internado galés en el que estudia, finalmente se ha confirmado que la joven va a regresar a Bruselas para guardar cuarentena con su familia. Sin embargo, a diferencia de lo que está ocurriendo en España, en Bélgica la situación no es tan crítica, y por ahora permanecen abiertos varios comercios.

Quienes sí están aislados son las personas de edad avanzada y los pacientes hospitalarios, más vulnerables al virus. Esto ha generado una ola de solidaridad en todo el país que ha llegado hasta palacio. Este fin de semana, la Reina y sus hijos pequeños, los príncipes Emmanuel y Eleonore se trasladaron hasta una residencia de ancianos para hacer una visita muy especial. Y es que todas las residencias se encuentran en cuarentena y no permiten visitas.

Matilde y sus hijos llegaron al lugar por la tarde y lo hicieron cargados de flores y pasteles, pero manteniendo en todo momento las medidas básicas de seguridad recomendadas por la OMS. Tal como confirma el periodista experto en realeza Wim Dehandschutter, la Reina y los Príncipes llevaron flores y pasteles hechos en casa.

“Siento mucho haber traído tan pocas flores, pero estamos a final de temporada”, dijo Su Majestad. A esto, una de las enfermeras contestó: “no pasa nada, cada gesto cuenta”. El príncipe Emmanuel matizó que habían hecho hasta cincuenta pasteles, para que pudieran disfrutarlos los mayores del centro “Huis Heizel”.

A pesar de que ni Matilde ni sus hijos pudieron entrar en el recinto, no dudaron en demostrar su cariño a los residentes lanzándoles besos a través de la ventana, un bonito gesto que seguro les ha enternecido.

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