Máxima de Holanda, muy emocionada y a punto de llorar por Ucrania

La reina consorte de los Países Bajos visita un centro de refugiados en Ámsterdam y vive en primera persona el drama ucraniano.

Nadie se queda ajeno a la barbarie que se está viviendo en Ucrania desde que Rusia decidiera invadir su territorio. Un nuevo ejemplo lo hemos visto en la figura de Máxima de Holanda. La consorte de Guillermo ha querido dar ejemplo y vivir en primera persona el drama bélico que viven las familias en el país europeo. Y lo ha hecho sin salir de Ámsterdam, visitando un centro de acogida a refugiados ucranianos, con guiño incluido a la bandera.

La argentina se ha vestido de amarillo mostaza, con un abrigo azul celeste que ha cogido prestado del armario de su hija Amalia, firmado por Natan, la casa de moda belga dirigida por Edouard Vermeulen. Un bonito gesto para con el pueblo ucraniano que ya tuvieron anteriormente la reina Letizia y Kate Middleton. La esposa de Felipe VI lució en la pasada edición de ARCO una blusa tradicional ucraniana llamada vyshyvanka; mientras que la duquesa de Cambridge se personó en el Centro Cultural Ucraniano de Londres con su jersey azul de Alexander McQueen. La realeza está comprometida con la barbarie ucraniana.

Máxima de Holanda
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La visita de Máxima Zorreguieta a los refugiados ucranianos sirve para volver a erigirse como reina en humanidad, después de las críticas que había recibido tiempo atrás. El exceso de polémicas protagonizadas, sobre todo a consecuencia del inicio de la pandemia de Covid-19, hizo que su popularidad en Holanda se desplomase al pasar de un 83 a un 68%. Sus lujosas vacaciones en Grecia mientras el grueso de realezas europeas optaba por quedarse en casa o el fotografiarse sin mascarilla con ciudadanos helenos hicieron que tuvieran que pedir perdón públicamente, así como las fuertes críticas fue el peaje que pagaron. Estas fueron algunas, que no las únicas, polémicas.

La presencia de la reina consorte en la RAI Convention Centre de Ámsterdam, un recinto ferial destinado a exposiciones situado en el distrito de negocios devuelve esa buena fama a Máxima de Holanda. Allí ha aprovechado para charlar con responsables de Cruz Roja sobre el proceso que siguen los ciudadanos que huyen de Ucrania para evitar el conflicto bélico que tanto dolor, muertos y destrozos está generando.

Durante todo el tiempo, Máxima de Holanda se ha mostrado muy empática y ha escuchado con mucha emoción las vivencias de los refugiados. Especialmente duro ha sido ver cómo los niños han tenido que verse obligados a huir del lugar que los vio nacer tras la invasión de Putin. Es por ello que la bonaerense ha luchado por mantenerse serena y no romper a llorar. Están siendo momentos terribles para los ciudadanos ucranianos y Máxima no ha querido dejar pasar la oportunidad de mostrar su completo apoyo.

Máxima de Holanda
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Máxima de Holanda ha sido especialmente protagonista esta semana. Junto a su marido el rey Guillermo la veíamos convertida en granjera durante unas horas. Una iniciativa que los monarcas han querido poner en marcha para aportar su granito de arena en el NLdoet, el día nacional del voluntariado en Holanda. Se trata de una iniciativa impulsada por la Orange Fund, una fundación que ellos mismos presiden. Una actividad que se desarrolló durante el pasado fin de semana en la finca Op Aarde en Brielle, municipio situado en la antigua isla de Voorne.

Da la sensación de que Máxima de los Países Bajos se ha propuesto limpiar su imagen tras las controversias que protagonizó el año pasado. Quizá por ello ha querido amadrinar varios actos solidarios que refuercen su compromiso con quienes más lo necesitan. Así, la vimos junto al Rey holandés acudir a la Casa de la Cultura de Paulus, en la localidad de Oegstgeest, con un look prácticamente idéntico al del pasado fin de semana. Los monarcas colaboraron con diversas tareas: limpieza del hogar de personas mayores, plantación de hortalizas o la habilitación de centros educativos.

Conforme cumple con este tipo de iniciativas se va enterrando de una vez por todas esas pequeñas manchas en el currículo de una royal que si por algo ha destacado es por una gran labor humanitaria desde que es consorte al trono tulipán. No obstante, cada cierto tiempo florecen las críticas procedentes de sectores de detracción de su país, donde algunos no entienden que se embolse un sueldo anual de 1,1 millones, que se une a los 5,1 millones de euros de partida que tiene el rey Guillermo para sus gastos personales.

Alberto Ardila

Alberto Ardila

Contando historias objetivas desde mi objetividad y con la pasión del primer día.

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