Pablo Nicolás cumple años siguiendo los pasos de su padre, Iñaki Urdangarín

El sobrino de Felipe VI está completamente entregado al balonmano, deporte en el que su padre destacó notablemente como jugador del F.C. Barcelona y de la Selección Nacional.

¡El tiempo vuela! Pablo Nicolás, el segundo hijo de la infanta Cristina de Borbón e Iñaki Urdangarín, acaba de cumplir 20 años. A pesar de ser nieto de los reyes eméritos, Don Juan Carlos I y Doña Sofía, el joven aristócrata siempre se ha mantenido en un discreto segundo plano, un distanciamiento que se acentuó aún más con el traslado de su familia a Estados Unidos y, posteriormente, a Ginebra en medio del escándalo de corrupción del Caso Nóos. Pocos detalles se conocen de la vida privada de Pablo Nicolás, quien, pese a su juventud, tiene muy clara cuál es su verdadera pasión y vocación. Y es que, al igual que su padre, reconocido jugador del F.C. Barcelona y de la Selección Nacional, el catalán tiene un talento innato para el balonmano y está completamente volcado en su carrera deportiva.

Pablo Nicolás
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El balonmano ha ‘alejado’ a Pablo Nicolás Sebastián de su familia. En 2018, el aristócrata, octavo en la línea de sucesión al trono, se mudó a Hannover (Alemania) para jugar en las categorías inferiores del equipo de balonmano TSV Hannover-Burgdorf. No obstante, desde septiembre del año pasado, el nieto de los reyes eméritos reside en la ciudad francesa de Nantes, después de fichar por el equipo de la ciudad, el HBC Nantes, donde continúa luchando por alcanzar sus sueños y metas. Además del balonmano, Pablo Nicolás es un apasionado de otros deportes como al vela, el esquí o el fútbol. El aristócrata tiene alma culé y era habitual verle disfrutar desde las gradas del Camp Nou del F.C. Barcelona, equipo al que sigue desde su infancia.

Pablo Nicolás con sus padres
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Pablo Nicolás mantiene una estrecha relación con su hermano mayor, Juan Valentín, con el que apenas se lleva un año, así como con sus primos, Felipe Juan Froilán y Victoria Federica. Sin embargo, a diferencia de ellos, el hijo de Cristina de Borbón e Iñaki Urdangarín se muestra mucho más discreto y se desconoce el nombre de los amigos con los que habitualmente se codea. Los últimos años no han sido fáciles para el sobrino de Felipe VI, quien, a pesar de encontrarse a miles de kilómetros de su familia, también ha sufrido con los problemas judiciales de su progenitor. Pablo siente adoración por su padre y está dispuesto a seguir religiosamente sus pasos en el mundo del balonmano. Aún habrá que esperar unos años para descubrir si, finalmente, Pablo Nicolás consigue llegar a lo más alto.

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