¿Por qué el prometido de Beatriz de York no tendrá ningún título?

La hija del príncipe Andrés acaba de anunciar su compromiso con el millonario italiano Edoardo Mapelli

La boda de Beatriz de York con el empresario italiano Edoardo Mapelli supone la incorporación de un nuevo miembro a la de por sí extensa familia Windsor. Al igual que ocurrió en el caso de su hermana Eugenia, no se espera que el futuro marido de la Princesa reciba título alguno por su enlace con la nieta de la reina Isabel, ya que Beatriz ocupa un puesto muy alejado en la línea de sucesión. Su situación es diferente de la de Meghan Markle quien, al casarse con un hijo del heredero al Trono, se convirtió en duquesa de manera automática. Tampoco los hijos que tenga el matrimonio tendrán título alguno, como tampoco lo tiene Archie Harrison, pero eso se debe a la Ley de Sucesión que firmó el rey Jorge V y que la propia Isabel II modificó para que todos los hijos del duque de Cambridge fueran príncipes.

 

 

Beatriz de York
Gtresonline

Sin embargo, aunque el italiano no vaya a convertirse en un royal con título por su enlace con la Princesa, lo cierto es que su linaje está a la altura de cualquier noble británico. Al margen de su fortuna, Edoardo tiene una herencia aristocrática clara. Su padre es el conde Alessandro Mapelli Mozzi , propietario de la villa Mapelli Mozzi en la ciudad italiana de Bérgamo. Una preciosa mansión que pertenece a la familia desde el año 1770, aunque antes, en la misma zona se ubicaba un castillo que también era de los Mozzi.



Pese a que no hay duda alguna de los orígenes de los Mapelli Mozzi, para disgusto de los Windsor, el título del padre del futuro marido de Beatriz no está oficialmente reconocido, ya que, como tiene nacionalidad británica también, el país no permite reconocer títulos extranjeros. A esto hay que sumar que en Italia, la Constitución de 1947 dejó de dar oficialidad a los títulos nobiliarios y solo permitió que aquellos anteriores a 1922 quedaran como parte del nombre de aquella persona que los ostentaba, como le ha ocurrido a la familia de Edo.

 

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