Príncipe de Gales: el título que Guillermo podrá o no heredar

Cada casa real tiene sus normas y no todas coinciden. En el Reino Unido, el heredero de la corona podrá ser o no, príncipe de Gales

Especulaciones. No hay semana que la familia real británica no sea carne de artículos de opinión, de rumorología o de meras especulaciones. Los Windsor son un auténtico filón por su pompa, su carisma, sus tradiciones y también, no nos engañemos, por todos sus enredos. Uno de los temas que más parece “divertir” a muchos súbditos de su Graciosa Majestad es especular sobre la posibilidad de si el príncipe Carlos será o no rey, o si llegado el momento de serlo, su esposa tendrá tratamiento o no de reina. Ahora hay un nuevo ingrediente en toda la historia y muchos se preguntan si el príncipe Guillermo llegará a ser algún día príncipe de Gales, o no. Y no, no es lo que está pensando: este artículo no trata sobre intrigas palaciegas ni muertes repentinas.

 

Carlos de Inglaterra junto a sus padres, la reina y el duque de Edimburgo, el día de la investidura como príncipe de Gales
Gtres

En efecto, el duque de Cambridge podría no llegar a ser nunca príncipe de Gales y no se trata de que Guillermo este pensando en renunciar a sus derechos. Tampoco a que su padre y su abuela murieran ambos de repente y en un corto espacio de tiempo y que el hijo de Lady Di tuviera que pasar de heredero del heredero a soberano de forma súbita. La verdadera razón por la cual el esposo de Kate podría no ostentar ese título es porque este no es obligatorio. Aunque en España el heredero al trono debe ser, salvo excepciones, el hijo primogénito del rey y, por lo tanto, príncipe de Asturias, en la corona británica no existe tal obligatoriedad y cabe al soberano decidir si su heredero recibe o no tal título. De esta manera, Carlos podría subir al trono y su hijo seguir ostentando el título que ya tiene, el de duque de Cambridge.

Carlos y Guillermo de Inglaterra
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Adentrándonos de nuevo en el mero campo especulativo, muchos han sido los que han dibujado a un Carlos caprichoso, celoso de su madre y de sus hijos, capaz de las mayores mezquindades con los terceros por considerar que durante años le tocó “bailar con la más fea” y de ahí su baja popularidad durante décadas. Sin embargo, no son menos los que le describen como bondadoso, templado, con grandes inquietudes sociales y ambientales y que bajo ningún concepto le gustaría quitarle magia o relumbrón a una institución de la que, en principio, le tocará hacerse cargo.

El actual príncipe de Gales es además muy consciente de la enorme popularidad de sus vástagos y nada más lejos de sus deseos de intentar restarles protagonismo o notoriedad. Eso sí, cuando le toque el turno, Buckingham será su casa y allí regirán sus normas: el título de príncipe de Gales podrá o no tener un nuevo titular. Toca esperar.

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