Harry y Meghan Markle: todos los detalles del bautizo de su hija Lilibet

Según la prensa británica, los duques de Sussex no se ponen de acuerdo en la celebración del bautizo de su hija Lilibet. Un evento que Harry quiere celebrar en Inglaterra y Meghan en California.

Fue el pasado 4 de junio cuando el príncipe Harry y Meghan Markle anunciaron el nacimiento de su hija, Lilibet Diana. Desde entonces, muchos han sido los rumores en torno a la undécima bisnieta de la reina Isabel II, quien todavía no conoce en persona a la segunda hija de los duques de Sussex.

El traslado de Harry y Meghan a Estados Unidos sembrando polémica en Inglaterra. Y es que, tras la polémica entrevista ofrecida a Oprah Winfrey que abrió la gran brecha con la familia real, ahora el bautizo de la pequeña Lilibet puede empeorar las cosas.

Así lo asegura la prensa británica que afirma que Meghan Markle no está dispuesta a permitir que su hija sea bautizada en Inglaterra. Al parecer, esta cuestión habría sido un problema entre los duques, ya que el príncipe Harry quiere bautizar a la niña en Inglaterra, siguiendo la tradición de todos los miembros de su familia y el protocolo que exige la Casa Real y de la misma manera que lo hicieron con su primer hijo Archie. Algo con lo que Meghan no está de acuerdo, y preferiría que se celebrara en California.

El príncipe Harry y Meghan Markle estarían enfrentados por las ideas opuestas en torno al bautizo de su hija Lilibet
Gtresonline

Según el diario británico The Telegraph, la ex actriz quiere seguir manteniendo a sus hijos alejados de la vida pública. Algo por lo que peleó durante tiempo y que les llevó a abandonar Reino Unido. Por ello, viajar a Londres para celebrar un bautizo multitudinario y público no entra en sus planes. Según el reconocido medio, Meghan propone un bautizo íntimo en Los Ángeles, ciudad en la que residen actualmente, y del que no se compartirían imágenes oficiales.

Pero la celebración del sacramento según los planes de Meghan podría traer más consecuencias de las esperadas. Y no, no nos referimos al enfado de la Familia Real, que verían un nuevo desplante por parte de los duques con esta decisión, y les impediría conocer por fin en persona a la pequeña Lilibet. Según apunta el diario británico Daily Mail, si Lilibet no es bautizada en la Iglesia de Inglaterra perdería sus derechos reales. Es decir, “no sería considerada miembro de la Familia Real británica” y perdería su lugar en la línea de sucesión al trono, donde ahora ocupa el octavo lugar.

Meghan Markle no está dispuesta a celebrar el bautizo de su hija Lilibet en Inglaterra, tal y como hizo con Archie, mientras el príncipe Harry lo desea
Instagram @sussexroyal

Algunos medios señalan que tan solo existe una posibilidad para que Lilibet no pierda sus derechos, y sería recibir el bautismo en una Iglesia Episcopal de Estados Unidos, ya que al formar parte de la Comunión Anglicana sería compatible con la Iglesia de Inglaterra.

Por si esta polémica no fuera suficiente, hace unos días se aseguró que el príncipe Harry y Meghan Markle no tienen intención de asistir al homenaje que se ha preparado en honor a la princesa Diana el próximo 19 de octubre. Una fiesta en honor de Lady Di que se celebrará en el Palacio de Kensington y al que acudirán decenas de amigos cercanos a la princesa. Con este acto, se pretende agradecer a los donantes la ayuda que ofrecieron para financiar la estatua de Diana que se inauguró el pasado verano con motivo del que habría sido su 60 cumpleaños.

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