Pueblo ejemplar: las anécdotas más entrañables de una cita que ha cambiado tras la pandemia

Cada año los Reyes y sus hijas entregan el premio a la aldea o pueblo que hayan destacado de manera notable en la defensa y conservación de su entorno natural, ambiental, cultural o artístico.

Desde el pasado mes de marzo, toda nuestra rutina cambió debido a la crisis sanitaria que se está viviendo. Tal es así, que la agenda real también ha sufrido modificaciones y se ha visto afectada. Si bien el pasado año se hizo entregar del premio al 'Pueblo Ejemplar' en Asiego donde la princesa Leonor dijo unas palabras como futura heredera y pudo haber asistentes al acto, esta entrega será totalmente diferente y atípica. Será una jornada marcada por la distancia de seguridad, la reglamentaria mascarilla y la asistencia de contados vecinos que previamente han sido identificados con códigos de barras, además no habrá comida con los Reyes.

Princesa Leonor
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Sin embargo, y para hacer este día más 'normal' hemos querido recordar algunos de los momentos más anecdóticos de otros años. En 2018, la visita de los reyes Felipe y Letizia al 'Pueblo ejemplar' estuvo marcada por la cercanía y la espontaneidad de ambos con cada persona que se acercó para saludarles. Un gesto aplaudido por muchos y que hicieron la visita de lo más agradable. También en aquel año se pudo ver cómo la Reina aprendía a escaxinar -desenvainar- fabas, una tarea a la que mostró especial atención mientras le enseñaba una vecina. Por su parte, el rey Felipe también mostró gran interés en el trenzado y enristrado de cebollas.

 

Reina Letizia
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En esa misma jornada se vivió una de las anécdotas cuando una niña vestida con el traje típico asturiano mostró a los periodistas una fotografía dedicada del Rey cuando solo era un niño de 12 años. Mientras paseaba por las calles, el hijo de Don Juan Carlos mostró su lado más campechano y no dudó en hacerse selfies. Una actitud que agradecieron los lugareños.

Rey Felipe y la reina Letizia
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También, el pasado año en Asiego se vivieron momentos para el recuerdo, pese a las lluvias que marcaron aquella entrega de premios. Los Reyes y sus hijasla princesa Leonor y la infanta Sofía llegaron tarde a la cita porque se encontraron con la barrera de un tren cerrada en la localidad de Posada de Llanes y tuvieron que esperar a que pasara el tren. Una anécdota para el recuerdo. Cogiendo el testigo de su padre, la futura heredera mostró la cercanía que le caracteriza y no dudó en hacerse selfies con los niños que acudieron al acto. La princesa Leonor dijo unas palabras en su discurso, lo que provocó un enorme orgullo en Sus Majestades y la correspondiente felicitación pese a que en alguna ocasión los nervios le jugaron una mala pasada.

 

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